Una visita a “La Casa de Cervantes”

Abril 30, 2009 by Primer Palabra  
Filed under Buenas Prácticas

En una esquina del Centro Histórico de la ciudad de Guatemala se encuentra “La Casa de Cervantes”. Tanto atrae al visitante comprometido, al bohemio, al oficinista, al trabajador del Estado, al turista que se aventura al Centro, al cooperante, al escritor, a las amigas, a los abuelos.  Además, no es solo un café, puede celebrar reuniones, conferencias, exposiciones, asistir a clases de yoga o de literatura, comprar un buen libro o tener una pausa a la hora de la comida.

lacasa

En Casa de Cervantes usted puede comprarse una libra de “El Alhajadito”, excelente café hecho por cooperativas y por grupos de mujeres, sales y cremas para Spa, textiles, alfarería, libros, todo certificado por ser comercio justo, beneficiando a muchas comunidades.

dsc05678

Imagen: Ejemplo de jabones y aceites para Spa hechos por las comunidades.



Un espacio en el otro espacio

También puede visitar a “La Casa de Cervantes” en su página web: http://www.lacasadecervantes.com/


Influenza Porcina: Datos y Medidas

Abril 26, 2009 by renata  
Filed under Mundo, Portada

3474096767_4c582939d1_b

¿Cuáles son los síntomas de la influenza porcina en los seres humanos?
Los síntomas de la influenza porcina en las personas son similares a los de la influenza estacional común en seres humanos y entre estos se incluyen fiebre, letargo, falta de apetito y tos. Algunas personas con influenza porcina han reportado también secreciones nasales, dolor de garganta, náuseas, vómitos y diarrea.

¿Las personas pueden contraer influenza porcina por comer carne de cerdo?
No. Los virus de la influenza porcina no se transmiten por los alimentos. Usted no puede contraer influenza porcina por comer carne de cerdo o sus productos derivados. No hay riesgos si se come carne de cerdo y sus derivados que han sido manipulados y cocinados de manera adecuada. Si se cocina la carne de cerdo a una temperatura interna de aproximadamente 71° C (160° F), se eliminan los virus de la influenza porcina, como también otras bacterias y virus.

¿Cómo se propaga la influenza porcina?
Los virus de la influenza se pueden transmitir directamente de los cerdos a las personas y de las personas a los cerdos. Las infecciones en seres humanos por los virus de la influenza provenientes de los cerdos tienen más probabilidad de ocurrir en las personas que están en contacto cercano con cerdos infectados, como las que trabajan en criaderos de cerdos y las que participan en las casetas de cerdos en las ferias de exhibiciones de animales de cría. La transmisión de la influenza porcina de persona a persona también puede ocurrir. Se cree que esta transmisión es igual a la de la influenza estacional en las personas, es decir principalmente de persona a persona cuando las personas infectadas por el virus de la influenza tosen o estornudan. Las personas pueden infectarse al tocar algo que tenga el virus de la influenza y luego llevarse las manos a la boca o la nariz.

¿Qué información tenemos sobre la transmisión de la influenza porcina de persona a persona?
En septiembre de 1988, una mujer embarazada sana de 32 años de edad fue hospitalizada por pulmonía y falleció 8 días después. El virus de la influenza porcina H1N1 fue detectado. Cuatro días antes de enfermarse, la paciente había visitado una exhibición de cerdos en una feria del condado donde se registraba una enfermedad seudogripal generalizada entre los cerdos.
En estudios de seguimiento, el 76% de los expositores de cerdos a los cuales se les realizaron pruebas presentaron anticuerpos que comprobaron infección por influenza porcina, aunque en este grupo no se detectaron enfermedades graves. Estudios adicionales indicaron que de uno a tres empleados del personal de atención médica que habían tenido contacto con la paciente presentaron enfermedad seudogripal leve y anticuerpos contra la infección de la influenza porcina.

¿Cómo se diagnostican las infecciones por influenza porcina en seres humanos?
Para diagnosticar una infección por influenza porcina tipo A, por lo general se debe recoger una muestra de secreción del aparato respiratorio entre los primeros 4 a 5 días de aparecida la enfermedad (cuando una persona infectada tiene más probabilidad de diseminar el virus). Sin embargo, algunas personas, especialmente los niños, pueden propagar el virus durante 10 días o más. Para la identificación del virus de la influenza porcina tipo A es necesario enviar la muestra a los CDC para que se realicen pruebas de laboratorios.

¿Qué medicamentos existen para tratar a las personas con infecciones por influenza porcina?
Existen cuatro medicamentos antivirales diferentes que están autorizados en los Estados Unidos para el tratamiento de la influenza: amantadina, rimantadina, oseltamivir y zanamivir. Aunque la mayoría de los virus de la influenza porcina han sido sensibles a los cuatro tipos de medicamentos, los siete virus más recientes de la influenza porcina asilados de personas son resistentes a la amantadina y la rimantadina. En la actualidad, los CDC recomiendan el uso de oseltamivir o zanamivir para la prevención y el tratamiento de la infección por los virus de la influenza porcina. Puede encontrar más información sobre las recomendaciones para el tratamiento en el sitio www.cdc.gov/flu/swine/recommendations.htm.

¿Qué otros casos de brotes de influenza porcina hay?
Probablemente el caso más conocido sea el brote de influenza porcina entre los soldados de Fort Dix, Nueva Jersey, en 1976 . Este virus causó pulmonía, demostrada mediante radiografías, a por lo menos 4 soldados y 1 muerte; todos estos pacientes anteriormente gozaban de buena salud. El virus se transmitió a contactos cercanos en un ambiente de entrenamiento básico, y no ocurrió transmisión afuera del grupo de entrenamiento básico. Se cree que el virus permaneció en ese lugar un mes y desapareció. Se desconocen la fuente del virus, la fecha exacta de su ingreso a Fort Dix, los factores que limitaron su transmisión y su duración. El brote de Fort Dix pudo haber sido causado por el ingreso de un virus de un animal a una población humana bajo estrés en contacto cercano con instalaciones saturadas de gente y durante el invierno. El virus de la influenza porcina tipo A recogido de un soldado de Fort Dix fue bautizado A/New Jersey/76 (Hsw1N1).

¿El virus de la influenza porcina H1N1 es igual a los virus H1N1 de la influenza en seres humanos?
No. Los virus de la influenza porcina H1N1 son antigénicamente muy diferentes de los virus H1N1 de los seres humanos, por consiguiente las vacunas de la influenza estacional para las personas no proporcionan protección contra los virus de la influenza porcina H1N1.

Los síntomas de la llamada Gripe Porcina presentan un cuadro de intensas fiebres, mareos y fatiga extrema, e inclusive vómitos y diarrea que pueden llevar a la muerte, incluyendo a adultos jóvenes y fuertes. Ante estos síntomas hay que acudir al médico, pero recomendamos llamar previamente a los servicios sanitarios para saber a qué lugar dirigirse sin arriesgarse a contagiar a otras personas.

Fotos CC-By http://www.flickr.com/photos/sarihuella/

Directrices y recomendaciones para los contagiados y personas cercanas

Definiciones de caso
Un caso confirmado de infección por el virus de la influenza porcina tipo A (H1N1) se define como una persona con enfermedad respiratoria aguda y una infección por el virus de la influenza porcina tipo A (H1N1) confirmada por un laboratorio de los CDC a través de una o más de las pruebas siguientes:

  1. método RT-PCR en tiempo real
  2. cultivo viral

Periodo infeccioso

El periodo infeccioso para un caso confirmado de infección por el virus de la influenza porcina tipo A (H1N1) se define como el periodo que abarca desde el día anterior a la aparición de la enfermedad hasta los 7 días posteriores a la aparición de la enfermedad.

Un presunto caso de infección por el virus de la influenza tipo A (H1N1) se define como:

1) una persona con una enfermedad respiratoria aguda que fue un contacto cercano de un caso confirmado de infección por el virus de la influenza porcina tipo A (H1N1) durante el periodo infeccioso del caso o

2) una persona con una enfermedad respiratoria aguda que viajó o reside en un área en donde se han presentado casos confirmados de infecciones por el virus de la influenza porcina A (H1N1).

Un Contacto cercano se define como: haber estado a unos 6 metros (6 pies) o menos de una persona enferma que tiene un caso presunto o confirmado de infección por el virus de la influenza porcina tipo A (H1N1), durante el periodo infeccioso de la enfermedad.

Una Enfermedad respiratoria aguda se define como: la aparición reciente de al menos dos de los siguientes síntomas: rinorrea o congestión nasal, dolor de garganta, tos (con o sin fiebre o febrícula)

Un Grupo de alto riesgo de sufrir complicaciones por la influenza se define como: una persona que tiene un alto riesgo de sufrir complicaciones por la influenza estacional (ver en ingles, http://www.cdc.gov/mmwr/preview/mmwrhtml/rr57e717a1.htm). Sin embargo, es muy pronto para establecer qué personas tienen un alto riesgo de sufrir complicaciones debido a la infección por el virus de la influenza porcina tipo A (H1N1). Estas directrices se actualizarán tan pronto se disponga de nueva información.

Los médicos deben considerar la posibilidad de infección por el virus de la influenza porcina tipo A (H1N1) en el diagnóstico diferencial de pacientes con enfermedad respiratoria febril y que: 1) vivan en áreas de los Estados Unidos en las que se han presentado casos confirmados de infección por el virus de la influenza porcina tipo A (H1N1) o 2) hayan viajado recientemente a México o hayan tenido contacto directo con personas que tengan una enfermedad respiratoria febril y que en los 7 días anteriores a la aparición de la enfermedad estuvieron en áreas de los Estados Unidos o México en las que se hayan presentado casos confirmados de infecciones por influenza porcina.

Consideraciones especiales para los niños

No se debe suministrar aspirina o productos que contengan aspirina (p. ej. subsalicilato de bismuto – Pepto Bismol) a ningún caso presunto o confirmado de infección por el virus de la influenza porcina tipo A (H1N1) que tenga 18 años o menos de edad debido al riesgo de sufrir el síndrome de Reye. Para aliviar la fiebre, se recomienda el uso de otros medicamentos antipiréticos como el acetaminofeno (paracetamol) o medicamentos antiinflamatorios no esteroides.

Resistencia antiviral

Este virus de la influenza porcina tipo A (H1N1) es sensible (susceptible) a los medicamentos antivirales inhibidores de la neuraminidasa: zanamivir y oseltamivir. Es resistente a los medicamentos antivirales del grupo adamantane: amantadina y rimantadina.

Los virus de la influenza estacional A y B continúan circulando en los Estados Unidos y México a bajos niveles. Los virus de la influenza humana tipo A (H1N1) que están en circulación en la actualidad son resistentes al oseltamivir y sensibles (susceptibles) al zanamivir, la amantadina y la rimantadina.  Los virus de la influenza humana tipo A (H3N2) son resistentes a la amantadina y rimantadina, pero sensibles (susceptibles) al oseltamivir y zanamivir. Por lo tanto, en estos momentos las recomendaciones para el tratamiento antiviral de casos presuntos de infección por el virus de la influenza porcina tipo A (H1N1) requieren que se tenga en cuenta la posible infección por el virus de la influenza porcina tipo A (H1N1) al igual que por los virus de la influenza humana y sus diferentes susceptibilidades antivirales.

Tratamiento antiviral

Presuntos casos

Se recomienda el tratamiento antiviral empírico para cualquier persona enferma que se presuma está infectada por el virus de la influenza porcina tipo A (H1N1). El tratamiento antiviral ya sea solo con zanamivir o con una combinación de oseltamivir y amantadina o rimantadina debe iniciarse tan pronto sea posible después de la aparición de la enfermedad. La duración recomendada del tratamiento es cinco días. Las recomendaciones para el uso de antivirales pueden cambiar si se recibe nueva información sobre susceptibilidades antivirales.  La dosificación y la programación de las dosis recomendadas para el tratamiento de la infección por el virus de la influenza porcina tipo A (H1N1) son las mismas que las recomendadas para la influenza estacional: (ver en inglés) http://www.cdc.gov/flu/professionals/antivirals/dosagetable.htm#table

Casos confirmados

Para el tratamiento antiviral de un caso confirmado de infección por el virus de la influenza porcina tipo A (H1N1) se pueden administrar ya sea oseltamivir o zanamivir. La duración recomendada del tratamiento es cinco días. Se deben considerar recetar estos mismos medicamentos antivirales para el tratamiento de casos cuyas pruebas resulten positivas a la influenza A pero negativas a los virus de la influenza estacional H3 y H1 por el método PCR.

Mujeres embarazadas

Los medicamentos oseltamivir, zanamivir, amantadina y rimantadina se consideran “medicamentos de categoría C” cuando son utilizados durante el embarazo, lo que significa que no se han realizado estudios clínicos para evaluar su inocuidad en mujeres embarazadas. Se han reportado solamente dos casos de uso de amantadina para la influenza grave durante el tercer trimestre de embarazo. Sin embargo, se ha demostrado en estudios en animales que la amantadina y rimantadina son medicamentos teratogénicos y embriotóxicos si se administran en dosis considerablemente altas. Debido a que se desconocen los efectos de los medicamentos antivirales para la influenza en las mujeres embarazadas y sus fetos, estos cuatro medicamentos, deben usarse durante el embarazo solamente si los beneficios potenciales justifican el riesgo para el embrión o feto; se debe consultar la literatura médica que incluye el fabricante del producto en el empaque. Sin embargo, no se han reportado efectos adversos en mujeres que recibieron oseltamivir o zanamivir durante el embarazo o en sus bebés.

Quimioprofilaxis antiviral

Para la quimioprofilaxis antiviral de la infección por el virus de la influenza porcina tipo A (H1N1) se recomienda el uso de oseltamivir o zanamivir. La duración de la quimioprofilaxis antiviral es de 7 días después de la última exposición conocida a un caso confirmado de infección por el virus de la influenza porcina tipo A (H1N1). La dosificación y la programación de las dosis recomendadas para la quimioprofilaxis de la infección por el virus de la influenza porcina tipo A (H1N1) son las mismas que la recomendada para la influenza estacional:(ver en inglés) http://www.cdc.gov/flu/professionals/antivirals/dosagetable.htm#table

Tratamiento preventivo para los que estén cerca:

La quimioprofilaxis antiviral (preexposición o posexposición) con oseltamivir o zanamivir se recomienda para las siguientes personas:

  1. Contactos cercanos que viven en la misma casa y han tenido contacto con un caso de infección presunta o confirmada y que tienen un riesgo alto de sufrir complicaciones por la influenza (aquellas con ciertas afecciones crónicas, ancianos).
  2. Niños en edad escolar que tienen un riesgo alto de sufrir complicaciones por la influenza (los que tienen ciertas afecciones crónicas) y que han tenido contacto cercano (cara a cara) con un caso de infección presunta o confirmada.
  3. Personas que viajan a México y tienen un alto riesgo de sufrir complicaciones por la influenza (personas con ciertas afecciones crónicas, ancianos).
  4. Personas que trabajan en la frontera con México y tienen un alto riesgo de sufrir complicaciones por la influenza (personas con ciertas afecciones crónicas, ancianos).
  5. Personal de cuidado de la salud y trabajadores de salud pública que tuvieron contacto cercano, sin medidas de protección, con un caso de infección confirmada por el virus de la influenza porcina tipo A (H1N1) durante el periodo infeccioso de la persona.

Se puede considerar realizar la quimioprofilaxis antiviral (preexposición o posexposición) con oseltamivir o zanamivir en las siguientes personas:

  1. Cualquier personal del cuidado de la salud que tiene un alto riesgo de sufrir complicaciones por la influenza (personas con ciertas afecciones crónicas, ancianos) que esté trabajando en un área en que se han confirmado casos de influenza porcina tipo A (H1N1) y que esté al cuidado de pacientes con cualquier enfermedad respiratoria febril.
  2. Personas que no tienen alto riesgo que viajan a México, personal de socorro inmediato o quienes trabajan en la frontera, y que laboran en áreas con casos confirmados de infecciones por el virus de la influenza porcina tipo A (H1N1).

Reacciones adversas y contraindicaciones

Para obtener más información sobre los medicamentos antivirales contra la influenza, como sus contraindicaciones y reacciones adversas, por favor consulte en inglés:
http://www.cdc.gov/flu/professionals/antivirals/side-effects.htm
http://www.cdc.gov/mmwr/preview/mmwrhtml/rr5707a1.htm

Se puede obtener más información sobre la influenza porcina en www.cdc.gov/swineflu/espanol o llamando al 1-800-CDC-INFO.

Otros enlaces:
Preparación y planificación frente a una pandemia de gripe (influenza)

MAPA DE CASOS ACTUALIZADO : Presione aquí

Crédito de la información: CDC

TRANS 2.0: No me voy a mover para no hacer ruido

Abril 22, 2009 by julio  
Filed under Literatura

No me voy a mover para no hacer ruido, para que cuando golpeen estas paredes redondas suene mi cuerpo a líquido, a cierto aceite antiguo destilado, me quedaré quieto y no será el dolor en mis rodillas ni el estirón de mi cuerpo entumecido pretexto suficiente para cagarla en un gemido, otros han podido hacerse agua y óxido en estas pipas cada vez menos de moda, a fuerza de rayos x y de asfixias, me haré agua porque si viajara en una caldera también me haría fuego, justo como me hice metal sobre los trenes y me hice arena en el desierto, me voy a hacer acuoso y poco espeso, para ver si así, sí, si tal vez la sed de las rocas de calor acepta este mi tercer intento, porque siempre habrán formas de hacerlo.


Conversación en el futuro

Abril 5, 2009 by Primer Palabra  
Filed under Entrevista, Literatura, Opinión, Portada

1990087948_c713a22e30

6:00

Existe la posibilidad de que este artista, en una región paralela, pudo haber sido antes amigo nuestro, talvez por una correspondencia, por dibujos dejados al azar sin aparente destinatario, por mapas que corresponden a la invisibilidad y terminan en un vacío significante, invisible, anónimo, pero que de pronto pueden llegar a ser más reales que la gente que transita por la misma calle, día con día, a la salida de casa para ir al trabajo.

Alan Mills ha viajado mucho y ha publicado con éxito varios libros de poesía, pero sobre todo ha sido un nómada… y estaba lejos para mí la posibilidad de poder entrevistarlo. Llegó puntual a Sophos de la Plaza Fontabella, con su “Poetry Rock Star’s Hair”, la mirada que lo ha hecho célebre desde México hasta Chile, su tez morena, y en la mano el signo de su pasión: un libro.

No llegó solo, unos pasos atrás, lo acompañaba Ballard1, más serio que un muerto, y más blanco que una hoja de papel bond. Nos saludamos. Ballard, se sentó en una de las sillas libres y no dijo nada en toda la conversación, parecía irse inmortalizando conforme entraba la noche. En seguida apareció la mesera por el pasillo largo y nos ofreció el menú. Alan pidió una Gallo y yo repetí mi pedido de café americano.

Eran las seis de la tarde.

Afuera el mundo; las casas con piscina de la zona diez, los ventanales nebulosos de la casa de enfrente y los árboles fieles a la naturaleza y a la alta decoración urbana. Cuando vos digás -me dijo, su voz era grave, educada, como esas voces cínicas y permanentes.

Lester Oliveros: Esta bien, te voy a leer algo que bajé de internet y me pareció muy interesante, vos decís que sos como “una especie de marero del lenguaje de la civilización”, y que sos como “una mezcla de un artista conceptual con un escritor convencional”.

Alan Mills: Sí, más o menos eso es lo que soy.

Lester Oliveros: Pues para empezar con esta suerte de entrevista-conversación, ¿podrías contarme alguna anécdota de tu niñez?

Alan: Bueno, en mi casa de la zona 6 de Mixco tenía una gigante colección de revistas, habían de Archi, La pequeña Lulú, Mortadelo y Filemón, muchos…, no recuerdo cuántos más; y pues en cierto momento no quise saber nada de todos ellos, guardé como por un año las revistas en una valija muy grande, de viajes. Después de ese tiempo, me volvieron las ganas de leer mis revistas y, ansioso, fui hasta la valija y al abrirla encontré una enorme rata -me enseñó con las manos su tamaño -con una fila de ratoncitos, que deshicieron mi colección con tal de hacerse un nido, estaban postrados en el pica-pica de mis revistas. Me recuerdo que cerré la valija, la llevé al techo y le prendí fuego.

Lester: ¿Fue en el techo?

Alan Mills: En la terraza de mi casa, y sentí como si fuera una ceremonia, la incineración de una época para dejar la ignorancia (o quizás la realidad) atrás; además la rata es un animal que detesto. En algún poema de Los nombres ocultos escribí que me complace escuchar el chillido de las ratas…

Lester: Revisé algunas de las entrevistas que te han hecho en medios internacionales y me gustó una pregunta, que quisiera planteártela así, de nuevo: ¿La palabra es el pez o aún es el anzuelo?

Alan: Esa entrevista no me la hizo ningún medio, fue un amigo, el Erick. Aquella vez contesté que era el anzuelo. Yo creo que ahora es el pez, como un pez globo que se convierte en piedra; un pez que se inflama y luego se queda fijo, imagínate que la palabra es el mar y el pez termina siendo una roca colorida más, adentro de un arrecife luminoso.

Lester: Me di cuenta en otras entrevistas que decís un discurso poético lleno de imágenes, estas imágenes las sentís, las ves o…

Alan: Me las imagino, pero es algo volátil, que se esfuma.

Alan me cuenta sobre un libro suyo que está en proceso, y me dice que en gran medida su blog2 es el lado B de ese libro. Yo le hago algunos comentarios que pensaba dejar para después, pero dado el momento, le digo que su trabajo me interesa porque contiene muy buen material narrativo que me ha ayudado para ver desde ahí posibilidades para lo que yo mismo escribo. Me habla de su juego de invisibilidad, del gran deseo de permanecer en el anonimato para poder hacer su trabajo, de la vacuidad. Le digo algo sobre su texto en el que se nombra Ex Poeta y me dice que es un juego que empezó por otro poeta que ha trabajado todo el tiempo con esa actitud3; le hablo de la calidad lúdica de sus textos y me dice lo lúdico es lo lucido, y creo que si jugáramos más en esta sociedad seríamos mas sanos mentalmente; reírnos y aprender, el aprendizaje siempre ha sido mejor si es entendido como juego”.

Vemos pasar unas mujeres y Alan me dice lo importante que ellas han sido y son para su vida, me dice algo sobre el amor. Hablamos de Jorge Amado y sus novelas, de los gustos sexuales, le pregunto sobre las mujeres latinoamericanas. Conversa con pasión y como si fuera tejiendo una red, metódico, con una ingenuidad magistral de poder saltar de una imagen a otra sin temor al error o a la incomprensión, seguro de su intuición. Logra entablar una conversación profunda pero relajada, como la magistral trompeta de Miles Davis; y termino haciéndole la pregunta que pensaba dejar para el final.

Lester: ¿Qué pensás del mundo, ahora que has viajado por América y Europa, creés que cabe la posibilidad de que la poesía se expanda a pesar de los medios de comunicación y sus estrategias de mercadeo rancio, o que la poesía disminuya hasta ser nada más un recuerdo de una civilización que no pudo trascender su propio egoísmo?

Alan: Esa es la mayor pregunta. La revolución, como la hemos conocido, es una ficción colectiva, que al materializarse siempre termina en decadencia, pues no modifica el estado de conciencia anterior. Hay un libro de Úrsula K. Leguin (comentado por Fredric Jameson), donde plantea que la utopía está condenada a fracasar como materialidad, que un sueño al ser cumplido desarrolla su propio reverso como pesadilla. Entonces, creo que ahora quedará buscar nuevas formas de vida a través de la ficción y eso tiene que ver con la poesía. Todo se arruinó, es lo que veo. Obama es el hombre que ahora pretende, quizás en vano, salvar ese modelo de humanidad, que se ha perdido. A ver cómo nos va. Pero en el futuro la nueva conciencia humana será el juego. La telepatía será una realidad alternativa, los libros quedarán obsoletos, porque nos contaremos las historias con el pensamiento y uno se la confiará al otro, hasta armar grandes sagas. Esto corresponderá siempre a una lucha contra el establishment, contra el modelo de humanidad arruinado. Mirá ahora al Fidel, decrépito, vestido con tenis y un traje deportivo rojo, me parece que eso es un poco distópico. Por otro lado, el tiempo no está acabando, apenas está empezando.

Lester: Has dicho que has leído cuatro veces el Popol Wuj.

Alan: Sí, cuatro traducciones distintas; el Popol Wuj me ha marcado, necesito leerlo, sé que también fue así para Miguel Ángel Asturias, para Cardoza, uno se identifica con la Guatemala de ficción cuando está lejos.

Hablando de eso estábamos cuando se oyó un estruendo. Yo no pude ver bien por la distancia. Un mesero cayó al suelo, agua por todos lados, un florero quebrado, las flores tiradas a la par del hombre. Alan trató de levantarse, pero vimos que muchas personas fueron en su ayuda. Mirá, justo hablando del fin y ahí el símbolo. El hombre que cae y se levanta, dignamente, levanta las flores, mira, se sacude el polvo, limpia lo destruido -me dijo, como una revelación.  El camarero llegó después y le preguntamos cómo había sido. Dijo que un cliente había puesto pie y él había tropezado. Pero era cierto lo que decía Alan, el hombre no se había ensuciado, seguía limpio. Además, por un momento me pareció que tenía algo que ver con las señales que da la vida, con nuestro destino. No hace falta volverse paranoico -me dijo inmediatamente -solo hay que saber ver e interpretar.

Síncopes

sc00014c431

Lester: ¿Dónde empezaste a escribir Síncopes?

Alan: Empecé en París, y lo escribí pensando en por qué no quería volver a Guatemala. Pero la verdad que estando en París quería volver acá, no soportaba el invierno y estar en ese país, vivir ahí sin un centavo es casi un suplicio (risas), es un poco difícil. Con Rodrigo Rey Rosa hablamos de que ya ningún escritor latinoamericano puede vivir en París a la manera loca con la que varios hicieron leyenda; bueno, esto no es ninguna novedad, hace años que hasta escriben libros sobre eso.

Lester: ¿Qué pasó entonces con el texto?

Alan: Me invitaron a dar unas lecturas a México, en aquel momento, mientras vivía en Francia. Les respondí que muchas gracias, pero que no estaba en Guatemala, así que el pasaje les saldría demasiado caro, que era mejor invitar a otro. Me contestaron, muy a la mexicana “¿por qué nos respondes así, si nosotros te estamos invitando”. Y entonces me fui a México, donde me encontré a varios poetas que me han sido fundamentales, ese viaje por alguna razón fue muy especial, el trópico de Villa Hermosa, Tabasco. Ahí, en esa especie de zona intermedia, como que terminé de entender lo que quería mostrar con Síncopes, pero el libro lo concluí acá en Guatemala.

Lester: No he leído Sincopes, es una desventaja, sólo he leído los fragmentos que has publicado en la web. Pero hablás de un lenguaje de la violencia, hablás de que querés un habla, una forma de decir Guatemala de diferente forma.

Alan: Mirá, cuando yo me enfrenté a lo que quería decir, me di cuenta que, como en el libro La Naranja Mecánica, necesitaba reproducir una lengua violenta, construir un idioma; cuando yo digo “shic tu pus mamit”, es una onomatopeya del dolor, cualquiera imagina a uno de nuestros seres oscuros tratando de violar a alguien, eso era lo que buscaba. Es un libro violento, como La Noche de Balam Mills, pero no por temática, es el lenguaje mismo, la comunicación en sí misma muestra su violencia. Hablo de Guatemala, sí, pero como metáfora de algo total.

Lester: Dijiste en una entrevista que ya no querés volver a escribir otro Síncopes.

Alan: Sí, pero creo que La Noche de Balam Mills será lo último en esa clave un tanto trágica.

Ballard sonrió por primera vez, se veía su cara como la pasta de un libro nuevo. Alan dio un trago de su cerveza que se veía cristalizada como un trofeo dionisiaco. Hablamos de París. Es lindo París -me dijo -cuando vayás te va a gustar.

Lester: Vi por internet todas las entrevistas que te hicieron el año pasado en París4, te vi al lado de Rodrigo Rey Rosa, gran creador, y recuerdo ese museo donde fueron a presentar sus propuestas, una belleza.

Alan: El Quai Branly, magnífico. Todo París es un museo, cada calle, cada avenida… Tuve la grandísima suerte de poder regresar allá, ahora como un escritor, y ya no como un falso estudiante sin dinero …

Lester: Esto es algo de tu personalidad que me sorprendió mucho, esa forma de escribir y de movilizarte, la invisibilidad, la ilusión de estar en muchos lugares a la vez y que tus lectores lo crean. La forma en que juegas a tiempo completo con la ficción.

Alan: Sí, la verdad es que cuando he estado en México escribo con México en la cabeza, con toda su cultura por dentro, y cuando estoy en Francia, de igual forma, pero a veces no se dan cuenta los lectores de mi blog, creo que hay gente que piensa que nunca he salido de Guatemala. Y está bien así. A veces, otros creen que vivo hace años en España, muy chistoso. Otros me imaginan en las playas de Copa Cabana, bebiendo caipirinhas, o escapando de una turba por alguna favela paulista. Busco cierta invisibilidad, moverme en diferentes planos, vivo en una dimensión donde tengo trazado lo que voy a hacer y las cosas van sucediendo. Como ves… estoy un poco loco -risas -.

Lester: Menos mal. Creo que la lucidez se confunde con la locura.

El mesero llegó a preguntar si necesitábamos algo más. Ballard levantó una mano, pero su transparencia lo hacía impresentable y el mesero no lo notó. Le llevó otra cerveza a Alan y a mí me retiró la taza. Pedí agua. Comentamos sobre los medios de transporte, me contó que quería hacerse de una bicicleta para movilizarse por Sao Paulo. Me habló más de su libro. El viento fuerte y frío nos levantó por fin. Me queda pensar que Alan es un mito, que nunca llegó a la cita, o pensar que el único real era J. G. Ballard, o creer en todo, hasta en los símbolos de esa noche en Sophos.

En las gradas eléctricas, al despedirnos, recordamos con risas, el texto de Javier Payeras, en el que habla de los escritores, sus viajes, los congresos literarios, las mujeres, que hay algunos que hasta se creen unos “poetry rock stars”, y Alan sonrió abiertamente:

Alan: Por lo menos uno que lo haga. O uno que se lo crea.

Lester: Sí, por lo menos que uno lo haga .

Alan: Aunque eso, ese estrellato, en realidad siempre será ficción y hasta una distopía. La verdad es que sólo el amor nos salva…

8:30//

/Destinos y Publicaciones 09/

s791355296_5644765_9254

Alan Mills, actualmente artista en residencia en Brasil, publicará  en dicho país la edición trilingüe (portugués, francés, español) de Síncopes, con Editorial Demonio Negro. Editorial Piedra Santa publicará una edición inglés – español de Síncopes para distribución local.  La noche de Balam Mills también será publicada en este año.

Paris lo recibe en grande, del 14-18 de mayo, Salon du Livre d’Amérique Latine. En septiembre participará en el Festival Internacional de Poesía de Rosario, Argentina.

Para leer una compilación de Alan Mills puede descargar Testamentofuturo.

Texto cortesía de: Lester Oliveros Ramírez

1 James Graham Ballard (1930) es un escritor británico de ciencia ficción. Un gran número de sus escritos describen distopías. Autor del libro Crash, que también fue llevado al cine.

2 http://alanmills.blogspot.com/

3 Jose Angel Cuevas

4 http://alanmills.blogspot.com/2008/11/tranger-un-jour-tranger-toujours.html

http://alanmills.blogspot.com/2008/11/paris.html

Entrevista de Lester Oliveros con Alan Mills.

Fotografía de Portada: El Vuelo, por Mondi.

Otras: Hearthead by Bueno.