Premio de Narrativa Ribera del Duero // 09: Javier Sáez de Ibarra
Marzo 22, 2009 by renata
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Se ha anunciado el resultado de la primera edición del Premio de Narrativa Ribera del Duero otorgado a Javier Sáez de Ibarra, autor de “Propuesta Imposible”
Acá un pequeño fragmento de uno de los relatos incluídos en el libro:
“Ya de manera sucinta por el perentorio desmembramiento de la multitud, acuciado quiso inventariar otros objetos ante los cuales pudiéramos reproducir esa afección de las emociones atribuida primero a los árboles después al agua del surtidor, en este sentido mencionó la línea horizontal [que se imagina prolongando las rayas sobre el suelo o las aceras mirándolas de frente], sugirió la luz del cielo, la aparición de los astros en él”
Entre los finalistas estaba Eduardo Halfon, judío-guatemalteco, el más jóven de la lista corta de finalistas. En este pequeño vídeo aparece en una entrevista que le hicieran en España:
Entre los otros candidatos estaban:
- Fernando Iwasaki (Lima, 1961), con España, aparta de mi esos premios
- Juan Carlos Márquez (Bilbao, 1967), con Llegado el momento.
- Pedro Ángel Palou García (Puebla, 1966) con Demonios en casa.
- Luciano González Egido (Salamanca, 1928), con Vísperas de
Las obras ya publicadas de Eduardo Halfon son: Esto no es una pipa, Saturno; De cabo roto; El ángel literario; y El boxeador polaco, de recientemente creación. Estudió Ingeniería Industrial en North Carolina State University, Estados Unidos, y Filosofía y Letras en la Universidad Rafael Landívar, Guatemala. Su más reciente experimento fue de la mano con el artista Guillermo Monsanto, al redactar la pieza teatral “Esto no es una pipa”, producida por el último y con excelente respuesta por el público local.
Fotografía: Castillo de Peñaranda del Duero por rahego.
Premio para Escritoras Aura Estrada
Marzo 17, 2009 by renata
Filed under Literatura
“De lo que hablamos aquí (el Premio Aura Estrada) es de algo muy diferente: estamos hablando de apoyar al futuro y al talento joven. Es llamado un premio pero es para ayudar a alguien a mantenerse en pie. La otra clase de premios no son importantes (…). Se trata de decirle a una jovena escritora: “eres joven, no te hemos leído mucho, pero creemos en tu futuro”. Tener esa especie de palmadita en la espalda por parte de un extraño hace la diferencia y hace más fácil despertarse al día siguiente y decir voy a escribir otro poema, porque hay gente que lo quiere leer. Incluso si sólo son dos personas en el universo”.
Paul Auster, sobre el Premio Aura Estrada
Ilustraciones de Ramona Foncella
El Premio Aura Estrada se entregará a una escritora de 35 años o menor, que viva en México o en Estados Unidos, que escriba en español narrativa de cualquier género. Tendrá una periodicidad bianual.
La ganadora recibirá un estipendio de un monto aproximado a los $10,000 US dls. dependiendo de la cantidad que se recabe, y por lo menos tres residencias en las siguientes colonias de escritores: Ucross, en Wyoming, Ledig House en Nueva York, y Santa Maddalena en la Toscana, en Italia. Cada una de estas tres residencias tendrá una duración de hasta dos meses.
Granta en español publicará una colaboración de la ganadora.
Las bases pueden ser descargadas aquí.
Colom en Cuba: Mitos y Leyendas
Marzo 4, 2009 by Abraham Barrios
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El verdadero significado de la visita del Presidente Colom a Cuba
La alharaca que generó la concesión de la Orden del Quetzal a Fidel Castro puso al desnudo tanto el peligroso grado de polarización como la embarazosa incapacidad para sostener debates inteligentes en Guatemala. No solamente se saturaron los medios con las versiones propagandísticas más desacreditadas de la guerra fría, sino se perdió la oportunidad de apreciar la profundidad del simbolismo y la magnitud de la trascendencia histórica de las acciones del Presidente Colom.
Cuando se trata de Fidel Castro, los relojes se quedaron trabados en Guate. A veinte años de la caída del muro de Berlín no solamente no sabemos prácticamente nada del hombre, sino que preservamos intacta la imagen anacrónica del monstruo. Y no hay duda que los relojes siguen trabados porque hasta el día de hoy, cualquiera que ponga en duda la seriedad de la caricatura que de Castro nos han estampado sigue siendo considerado tan comunista como en los peores días de la liberación.
En realidad, la percepción grotesca que tenemos de Castro es nada más la punta del iceberg, uno nada más de los muchos mitos que definen la historia que como sociedad aceptamos como cierta. La imagen distorsionada de Fidel es plenamente congruente con las imágenes distorsionadas de la conquista, la colonia, la independencia, la revolución liberal, la Revolución del 44, la liberación y el conflicto armado. No debe sorprendernos entonces que para el observador foráneo siempre ha sido dolorosamente obvio que la historia que nuestros niños aprenden en la escuela no es sino un compendio de mitología diseñada por las clases dominantes para mantener a la población sometida y satisfecha con su propia ignorancia.
Cuando se considera el enorme grado de desconocimiento de la verdadera historia en Guatemala, se puede explicar perfectamente la paupérrima calidad de los debates y que afuera se nos considere una partida de ignorantes, poco solidarios y faltos de juicio.
¿Qué buen juició podrá esperarse de alguien que aprendió en la primaria que Tecún Umán era un indivíduo tan bruto que pensaba que Pedro de Alvarado y su caballo eran un solo ser? Porque ni modo, el pobre Tecún además de menso, no iba a tener quien le contara que los tehules se podían bajar de los caballos.
¿Qué capacidad de análisis podría esperarse de alguien que está convencido que el éxito de la conquista se debió a las armas de fuego del invasor y no a la alianza de Cortéz con los tlaxcaltecas? Naturalmente, los tenderos de La Antigua venden libros de Danielle Steele en su idioma original, pero no tienen la menor idea de quien fue Bernal Díaz del Castillo.
¿De donde fregados nos va a salir la conciencia social y la solidaridad cuando aprendimos de la independencia los nombres de los próceres, de su nobleza, de su desinterés, de su abnegación por la patria y de tantas otras virtudes sin las cuales sería imposible merecerse el apelativo de prócer? De la verdadera naturaleza de los “próceres” nos enteramos hasta que don Severo demostró que se trataba de vulgares evasores de impuestos que jamás habrían considerado participar en los choques sangrientos con los que verdaderos próceres como Bolívar o Martí se cubrieron de gloria.
¿Cómo podemos diferenciar entre lo bueno y lo malo cuando aprendimos que como Justo Rufino Barrios no hay dos? Para los que estamos mejor informados de las gracias de Barrios, el verdadero reto consiste en determinar si debemos tenerle más gratitud por haber reinstalado la encomienda, por haber perdido Chiapas y Soconusco o por haber creado el ejército.
Ya volviendo a Fidel Castro, es imposible tener una opinión neutral de él cuando nos han saturado la cabeza con la noción de que el conflicto armado fue su exclusiva responsabilidad. Ningún niño aprende en la escuela o fuera de ella que la guerrilla salió del mismo ejército cuando éste usurpaba el poder y su comandante general era el embajador de los EEUU. O la noción perfectamente válida de que en esos días el ejército era tanto o más ilegal que la guerrilla. O el hecho plenamente comprobado que el ejército fue el responsable del más del 90% de las atrocidades del conflicto. Cuando se considera que ante tan abominable acondicionamiento de la percepción la verdadera historia no ha tenido la oportunidad de llegar ni a los currículos ni a las líneas editoriales, no debe sorprendernos el que mucha gente crea que Castro es responsable del conflicto armado en Guatemala, devorador de niños o el inventor de la prostitución en Cuba.
La importancia de discutir la imagen distorsionada de la historia y la pobreza del debate radica en que esas fueron precisamente las causas por las cuales no se captó la verdadera trascendencia de la visita de Álvaro Colom a Cuba. Algo verdaderamente lamentable. Pero haciendo a un lado la neblina propagandística, los que tenían dudas sobre su vocación social demócrata tendrán que aceptar tarde o temprano que la visita a Cuba debe ser considerada no solamente el momento de definición de Colom, sino un parte-aguas histórico para Guatemala.
Por un lado, el acercamiento con Cuba fue tanto un desafío a los EEUU como una mirada firme y decidida al Sur. Por otro lado, constituyó un mensaje clarísimo de la calculada voluntad de Colom de enfrentar de una buena vez a los demonios de la historia local. De la misma manera, la Orden del Quetzal a Castro fue mucho más que una simple condecoración: fue una declaración de independencia y una manifestación explícita del deseo de terminar con la mitología-propaganda que tenemos por historia. Las disculpas por la invasión de Playa Girón tampoco fueron tales, sino una confirmación del primer gesto por aquello de que quedaran dudas. Al retornar de Cuba, la petición de perdón por las atrocidades del ejército y los primeros pasos hacia la persecución penal de dichos crímenes encierran un simbolismo que va mucho más allá del número de personas que podrían terminar en la cárcel. El primer paso hacia afuera de este atolladero de 55 años.
Todavía le quedan a Álvaro Colom muchos pasos que dar para que sus acciones sean plenamente coherentes con sus palabras (la inexplicable alianza con Taiwán es un ejemplo de ello). También le falta mucho para llegar a tener control del ejército y de los otros poderes fácticos que nunca dan la cara. Sin embargo, dada la enorme dificultad de administrar Guatemala, la tan necesaria definición dejó de brillar por su ausencia.Como consecuencia de ello, tanto sus enemigos como los que deberían ser sus aliados naturales lo habrán de tomar más en serio. Con sus acciones recientes Álvaro Colom demostró que el camino hacia la verdadera cohesión social pasa por saber primero quienes somos. Eso porque no puede existir cohesión social sin solidaridad, ni solidaridad sin sentido de identidad, ni sentido de identidad sin el conocimiento de la historia. Así que si de verdad queremos alcanzar la cohesión social que tanto nos elude, es hora ya de dar los primeros pasos y nos interesemos en conocer nuestra verdadera historia desvaneciendo mitos, rompiendo tabúes y debatiendo anatemas.






