Parte I Entrevista “Cuando la esfera pública no es pública”

“Pocos pueden ganarse la vida vendiendo información, la gran mayoría de medios vende anuncios o sea lo que realmente venden es nuestra atención como lectores, y si pueden acaparar nuestra atención el anunciante compra el espacio. Y muchas veces nuestra atención se va para la mujer en bikini o la gente muerta, no es información útil sino entretenimiento.” Mathew Creelman.

La siguiente es una entrevista realizada a mediados del año dos mil seis por Kristine Clement para el estudio “Når den offentlige sfære ikke er offentlig” (“Cuando la esfera pública no es pública) (Roskilde Universitet 2007) al director y periodista de la agencia de información Inforpress, Matthew Creelman. Dicho estudio (publicado en danés) se desarrolla en torno a la cobertura que los medios escritos dan a las demandas campesinas y la permanente, aunque igualmente silenciada, conflictividad agraria.

Kristine Clement: ¿Qué es Inforpress y qué hacen?

Matthew Crelmann: Es una publicación periódica que tiene alrededor de treinta y cuatro años de salir cada semana. Hace seis años empezamos un servicio para alcaldes y tenemos a la mitad de estos de todo el país suscritos, o sea, tenemos ciento setenta alcaldes que pagan para este servicio. Aquí está un artículo que acabo de escribir, se llama “Reinventar la democracia, el pacto social en apuros” y habla un poco sobre la corrupción. Un forma de medir la gestión municipal.

K.C.: Me gustaría saber un poco más sobre tu función, tus cargos en Inforpress, ¿qué haces?

MC: Yo soy el director de Inforpress, creo que me dicen el gerente de /Inforpress/ pero soy el director. Como es una pequeña empresa tiene una mezcla, no hay mucha formalidad en la división de tareas. Yo a veces escribo, a veces edito. A veces soy inventor de proyectos o de ideas. Yo comencé hace diez años como director, pero tenía diez años antes, más o menos trabajando con /Inforpress/ como redactor y todo eso, desde el (año) ochenta y cinco. En el noventa y seis comencé a dirigir.

KC: ¿Cómo se financia “Inforpress”, hay algún anunciante?

MC: No hay anuncios. Es puramente financiado por sus suscriptores. Esta es considerada una experiencia insólita y poco conocida. Pocos pueden ganarse la vida vendiendo información, la gran mayoría de medios vende anuncios o sea lo que realmente venden es nuestra atención como lectores, y si pueden acaparar nuestra atención el anunciante compra el espacio. Y muchas veces nuestra atención se va para la mujer en bikini o la gente muerta, no es información útil sino entretenimiento.

En Inforpress, para no confundir nuestras agendas, dependemos ciento por ciento de nuestros alcaldes, de los lectores, de los suscriptores y esto es muy difícil, casi no resulta. Lo único diferente que hicimos fue que fuimos a IBIS y a la cooperación para que pagaran computadoras, talleres y página web para los alcaldes, y los alcaldes nos pagan a Inforpress mil dólares por cuatro años de este servicio…

KC: ¿Cada alcalde?

MC: Cada alcalde, y cuando nos pagan a nosotros para este servicio, este dinero, esta cooperación va para ellos. O sea, es una forma de inducirles para comprar, pero tratamos de separar esto mucho porque no son beneficiarios de nosotros como una cooperación, son clientes y tienen derecho de mandarnos preguntas, pedirnos investigaciones, son clientes y muchos salen en entrevistas aquí.

Es un esfuerzo de combinar una agenda social, de lo que yo llamo contrahegemónica, con la forma de una empresa que no hay mucho de eso. Porque sentimos que la organización se define no solo por su contenido sino por sus procedimientos y muchas veces los procedimientos generados por la cooperación son contraproducentes, aunque la gente tiene un discurso muy contrahegemónico su dependencia muchas veces debilita el discurso.

KC: ¿Quiénes son los lectores de Inforpress además de los alcaldes?

MC: Tenemos muchas organizaciones sociales, agencias de desarrollo, ONG’s, embajadas, un montón de embajadas nos consideran valiosos, ministerios de gobierno y universidades. Algunos consultores, algunas cooperativas pero son, para nosotros, gente que tiene que tomar decisiones sobre Centroamérica, desde dentro o fuera pero tienen interés estratégico y consideran nuestra información como un insumo para tomar decisiones y la forma en que nos distinguimos es en que tratamos de ponernos en los zapatos de los lectores. El momento en que la palabra se convierte en acción es el momento que buscamos y queremos incidir en la decisión con la información. Nuestra forma de tener poder es nuestra capacidad de influenciar personas con poder mediante la información.

KC: ¿Las noticias y los análisis de ustedes son usados también por otros medios de comunicación en Guatemala?

MC: No. En Guatemala Prensa Libre, Siglo XXI, elPeriodico y La Hora  no nos utilizan como fuente. Somos invisibles porque tenemos varios ejes: globalización, democracia, corrupción y medios. Analizamos los medios a veces y creemos que la democracia entra en conflicto con el capitalismo, básicamente. Como en Inglaterra en el siglo XIX los clásicos tenían miedo de que la democracia iba a cambiar el mundo y una de las maneras de asegurar de que la democracia no afecte la concentración de la riqueza es el control sobre los medios de comunicación. Y vemos aquí que la manera de neutralizar la democracia es corrompiendo al político.

1204637477_4c0f68914c

Una vez un alcalde dijo en un taller que realizábamos: “Yo soy corrupto, cualquier alcalde que diga aquí que no es corrupto es un mentiroso” Nadie respondió nada. Otro alcalde dijo: “Es más fácil ser corrupto que ser honesto. Porque si soy honesto el diputado no me da mi obra, y mi gente se enoja conmigo porque no hice el camino. Por eso si soy corrupto me dan la obra, porque él gana y yo gano” Otro alcalde que gana mas de un millón de quetzales al año, más de la mitad de esto es por actos de corrupción. Él es de un municipio de Escuintla donde los azucareros no pagan impuestos pero le dan para su campaña. Él es corrupto y cuándo preguntamos a los azucareros: “¿Por qué no pagan impuestos?” dicen: “Ah, porque él es corrupto” Ellos usan la corrupción para mantener el status quo, para evitar cambiar las cosas. Nosotros creemos que la corrupción es el arma principal para neutralizar la democracia, y son otros los que tienen que regular la corrupción.

Supongamos que la democracia es un árbol y la corrupción una liga, otra planta que cubre al árbol, si crece demasiado mata al árbol, hay estallido, hay crisis. Por eso los medios de comunicación regulan la corrupción, te dicen: “Usted Portillo es corrupto, ah pero usted Berger no es corrupto. Ustedes del gobierno del FRG son corruptos pero ustedes que están en este gobierno (GANA, 2004-2007) no son corruptos” ellos selectivamente controlan la corrupción para que no sobrepase su función.

Y luego los medios. Si analizamos quiénes son dueños de los medios son las familias de dinero. Los ricos regulan los medios, los medios regulan la corrupción y la corrupción regula la democracia. Es así, sencillamente, que funciona para nosotros.

En Inforpress, la tarea para nosotros es considerar a los medios como una cortina de humo y nosotros tenemos que ver a través de la cortina de humo y tratar de decir cosas. Por ejemplo, los medios no están diciendo que hay otros bancos que perdieron dinero con Bancafé. Hay otros bancos: Banco Reformador, Banco Cuscatlán, Granai & Towson que perdieron millones pero nadie dice nada y en Inforpress ya escribimos esta historia. No sé si contesté tu pregunta…

KC: Bueno, la pregunta era sobre si los otros medios usan las noticias de Inforpress

MC: No, para nada. No nos quieren porque tratamos de revelar sus problemas: No hay democracia en los medios, hay mucha censura. Una vez un columnista dijo algo “¿Por qué ya nadie usa los artículos de Inforpress sobre corrupción en los medios” y él perdió su trabajo por escribirlo. Pero hay algunos medios electrónicos. Si uno pone Inforpress en Internet sí sale mucho sobre nosotros.

Hay un periódico que se llama Albedrío. Ellos usan mucho de Inforpress, de hecho tenemos un trato con ellos porque tenemos una frustración en Inforpress, por un lado queremos ganarnos la vida vendiendo información y por otro lado queremos que todos lean, pero si regalamos lo que hacemos no comemos y si vendemos… Vemos que vender es una forma de asegurar valor, o sea si me das dinero por lo que hago, si me das de comer por lo que hago es que tiene valor. Y esa es la gran trampa de la cooperación porque la gente dice: “Lo que la gente en Guatemala necesita es un boletín” y la cooperación viene y la gente empieza a escribir estupideces, no investiga o no sacrifica, y como el negocio es con la cooperación no con el lector, el lector es quien sufre. Es un camino complicado para nosotros, nadie va a volverse rico en Inforpress.

Talvez está terminando una época porque después de los Acuerdos de Paz la cooperación dio como cuatro mil millones de dólares, entre todos como los bancos multilaterales, cooperación bilateral, y esto creo una gran cantidad de recursos para gente sin una estrategia, realmente sin claras estrategias.

KC: ¿Pero regalaron para medios alternativos en general?

MC: Para todos. Pero también organizaciones sociales, para movimientos y realmente era una época de luna de miel del neoliberalismo y vinieron las donaciones de la cooperación para calmar las críticas, en vez de matar a quien critica le dieron dinero. Ahora la gente está pagando el precio, y yo espero que termine esta luna de miel.

Una diputada de El Salvador me dijo una vez: “Ustedes lo que hacen no es información estratégica” pregunto: “Por qué”, a lo que ella responde: “Porque nosotros no tenemos estrategia” Eso es cierto, si uno no tiene estrategias cómo puede reclamar… Y sabes qué me preguntan mucho las ong’s cuando les digo: “Qué quieren que hagamos” “Queremos saber cómo está cambiando la cooperación, qué ejes están financiando los de la cooperación” Para ellos –las ong’s– la información estratégica es cómo agarrar plata de la cooperación. Es un negocio. Esa es la respuesta.

KC: Bueno para seguir con las preguntas ¿Cúal sería el papel ideal de los medios de comunicación en una democracia?

MC: Yo no sé “ideal”. Ideal depende de uno, yo veo que hay un concepto de democracia que es contrahegemónico y otro que es hegemónico.

Hay un esfuerzo de estabilizar estos países sin transformarlos y otros queremos transformarlos de manera desestabilizante, creando problemas. Queremos crear tensiones. Dependiendo de qué definición tenés de democracia. Según mi forma de ver las cosas una democracia de alta intensidad es una democracia participativa, una democracia que amenaza la acumulación de riqueza, crea espacios públicos interesantes, que considera al humano más importante que generar riqueza, utilidades. Yo creo que el papel de un medio en este concepto es un medio que denuncia, que propone, que cuestiona no solo a los demás sino a sí mismo.

Aquí hay una gran impunidad de la izquierda, hay una gran impunidad de la gente con un discurso contrahegemónico pero con procedimientos hegemónicos. Yo creo que los medios debemos jugar este papel, de soñar, de revelar sueños, de pensar en cuáles son los obstáculos a los sueños que también.

Para mí una parte muy importante en todo es la corrupción, la crisis de intermediación política que es la corrupción, la crisis de la intermediación social que son los subsidios, la organización sostenida desde afuera y no desde las bases y la crisis de intermediación económica que es el “coyotismo”. Un periódico debe denunciar la corrupción en lo político, fortalecer las organizaciones democráticas de base frente a los mismos dirigentes y cooperación, y dar información económica para reducir un poco el monopolio que tienen los “coyotes”. Denunciar monopolios.

KC: Pero esto no existe en la sociedad de Guatemala…

MC: Me pediste un sueño, fue: Qué papel, idealmente, deben jugar…

KC: En el caso de Guatemala ¿Qué papel juegan los medios?

MC: Realmente fue genial cómo las familias empresariales se dieron cuenta de la importancia de tener un control sobre las ideas, sobre la socialización de las ideas y la información. Hay un periódico que gana buen dinero, es Prensa Libre. Es una mina de oro y me lo dijo uno de sus dueños, Mario Antonio Sandoval, “Nosotros somos familia de dinero, somos ricos. Pero nosotros generamos nuestra riqueza con Prensa Libre. Por eso somos más celosos en cuidar el espacio”

Siglo XXI fué fundado por grandes empresas, familias empresariales que pusieron a un director con una visión neoliberal de la información, en el sentido de que hay un mercado de ideas y todos deben poner sus ideas sobre mercado y que la gente consuma lo que quiera.

En sus inicios Siglo XXI fue interesante porque tenía gente de izquierda, gente de derecha, gente con diferentes formas de pensar pero llegó un momento en que las familias accionistas dijeron: “Ya no más” y empezaron a cerrar puertas y a convertirse en medio más de derecha y entonces él se fue. Su nombre: José Rubén Zamora. Y él formó después elPeriodico. Siglo XXI nunca fue lucrativo, siempre estuvo subsidiado por estas familias, era la tribuna de los ricos en Guatemala, de ciertos grupos de ricos.

Luego él [José Ruben Zamora] abre elPeriodico y este es financiado por Media Development Loan Fund en gran medida y también por algunos grupos de aquí, supuestamente creando un nuevo espacio independiente y él –su director- recibe premios y todo. Pero no son contrahegemónicos, es muy raro que cuestionen la inequidad, que cuestionen la pobreza.

Los medios tienen una genial división de tareas, dejan que la conciencia social se exprese en las columnas mientras la gente de derecha se expresa en las noticias. Las noticias son lo interesante para des-dirigir las ideas de la gente pero de vez en cuando dejan a un izquierdista en sus columnas.

Hace un año (2005) empezaron a cerrar puertas en Siglo XXI, Tania Palencia, Claudia Samayoa, varias personas de izquierda ya no escriben…

KC: ¿Ya no escriben para el /Siglo XXI/?/

MC: Ya no.

ElPeriodico no es lucrativo tampoco y como Prensa Libre domina el negocio del papel para periódicos, la importación, etc., elPeriodico tuvo grandes deudas por el papel que compraba por medio de Prensa Libre y al no poder pagar la deuda tuvo que dar sus acciones a Prensa Libre y esta absorbió a elPeriodico. Luego viene Media development loan fund y les da un gran préstamo para liberar esas acciones pero todavía hay mucha cercanía entre los dos.

KC: ¿Es económica la cercanía entre los dos?

MC: No tengo claro eso, no estoy seguro. Supongo que hay ciertas relaciones de dependencia. Pero es claro que elPeriodico no es lucrativo como tampoco lo es Siglo XXI, pero sí es lucrativa Prensa Libre aunque no tienen una agenda transformadora.

KC: ¿Pero hay más espacios para columnistas en elPeriodico?

MC: Sí, hay una apertura a columnistas pero no hay una agenda noticiosa.  José Rubén Zamora: Él hace muchos contactos… GANA se formó en un almuerzo en su casa, y ahora (en 2006) él recibe información de sectores del ejército. Él es como un… uno de estos actores debajo la mesa de quien no ven su imagen pero produce muchas situaciones. Es muy político.

KC: Hablando de esto, hay columnistas de la izquierda en elPeriodico por ejemplo, también hay unos pocos en Prensa Libre ¿verdad? como Marielos Monzón…

MC: Sí, Prensa Libre tiene abierto un espacio para ella. Sí. Me imagino que todavía en el Siglo XXI hay un par de personas. Yo he llegado a la conclusión de lo que mueve realmente a elPeriodico y los otros medios son sus noticias, su primera plana, algunas investigaciones, las notas digamos de mayor impacto, y luego tienen a sus columnistas. Muchos ni leen a sus columnistas. Yo entiendo eso pero mi conclusión ha sido que ganan credibilidad por el pluralismo de opinión pero muy singular su enfoque editorial a nivel de noticias. Sus noticias y su editorial principal son conservadores pero abren espacio a Rosalina Hernández de La Cuerda Velásquez o no sé… Pero no es completamente cerrado.

KC: ¿Cuál es el papel que desea jugar Inforpress respecto a la democracia en Guatemala?

MC: A mí me gusta lo que hacemos pero creo que podemos mejorar. Estamos en una situación en que la mayoría de medios reciben anuncios, reciben suscripciones o reciben subsidios y nosotros no recibimos más que suscripciones y es raro en el mundo poder tener éxito así. A mí no me atemorizan las dificultadas que tenemos, porque yo llegué a la conclusión de que si no tenemos crisis existencial, no tenemos crisis de ideas. De alguna manera hemos aprendido mucho en el camino, de nuestras dificultades. El humano es como “animal económico”, es más fácil vender un proyecto de un millón de quetzales que vender un millón de ejemplares a un quetzal cada uno, el humano económico dice “Ah, voy con IBIS o con…” Y yo creo que es una trampa porque diluye la relación con el lector.

No somos empresarios, en primer lugar. No somos buenos empresarios, somos más periodistas interesados en lo social. Yo creo que nuestra tarea, que podría mejorar debe ser, ser duro con las denuncias, investigar bien, decir cosas…

En la próxima edición de la revista continuaremos el diálogo, enfocado en la segunda parte al tema específico de las demandas campesinas y conflictividad agraria.

GANA: Gran Alianza Nacional” Partido de oficial durante el período 2004-2007

Fotografía “End of the road” por Fast Eddie 42, ilustraciones por !anaughty!

Parte II Entrevista “Cuando la esfera pública no es pública”

En Guatemala existe una esfera pública que es excluyente, hegemónica …  afuera hay una gran parte de la sociedad que está más o menos fragmentada…

323166019_6129a09c24_b

Con 108.889 kilómetros cuadrados, cerca de 15 millones de habitantes y un fuerte componente indígena, la agricultura sigue siendo esencial en la vida económica de Guatemala. En la segunda parte de la entrevista que Kristine Clement realizó al director de Inforpress, éste detallará la especial cobertura de los medios locales a la conflictividad agraria. Aquí puede ver la primera parte.

KC: ¿cómo ves el papel de “Inforpress” con relación a temas sociales en general y más específico en el tema agrario?

MC: En primer lugar casi todos los redactores quieren escribir sobre temas sociales, es lo más interesante para la gente. Temas de derechos humanos, temas de seguridad social, resarcimiento, todo. Yo tengo dificultad para encontrar gente para trabajar temas económicos.

El problema es otra vez, ¿quién está trabajando de tal manera que necesita información para actuar? Yo creo que “Inforpress” lo que quiere es servir a actores que están actuando, pero no creo que la información sea decisiva en ese sentido, es una parte, una colaboración, juega un papel pero realmente no es lo definitivo. Para mí lo más importante es responder a la demanda que hay entre los actores sociales…

KC: ¿Y creés que esto va a ser posible en Guatemala con la cultura política que hay, con el caudillismo, el clientelismo que se ve en muchas organizaciones?

MC: Yo no puedo decir que sí o que no. Yo no sé. Yo no puedo tomar mis decisiones en base a probabilidades porque muchas veces cuando alguien contesta algo así, es más la personalidad de la persona que un análisis objetivo. O sea, si la gente es optimista o pesimista, o desencantado o encantado. Hay estructuras que son obstáculos a esto y yo creo que hay que cuestionar estas estructuras.

Los campesinos que llegaron a una conferencia llegaron como invitados, llegaron con sus viáticos, con sus hoteles y comida; y cuando la gente de enfrente dijo estupideces nadie dijo nada, porque eran invitados “Yo soy invitado, yo respeto” Pero si la gente de la costa trajera cien libras de tilapia para el almuerzo, si la gente de Petén trajera cien libras de arroz y otro café; y si la gente argumenta al decir: “Lo que esperamos obtener en Guatemala no es un sueño, es real. Este es su almuerzo, viene de comunidades productivas” Esto sería bueno, porque los campesinos dirían “Yo estoy sosteniendo este evento” Pero no, OXFAM viene y “Ah, todo está pagado” O sea, convierte al ciudadano en beneficiario. Aunque dicen que están a favor en ideas, en procedimiento están debilitando.

Y después viene un europeo de una federación internacional de alimentos. Empieza a hablar un montón sobre derechos de alimentos, de las Naciones Unidas y después en Uruguay dijeron que hay derechos de la tierra porque la tierra da alimentos. A mí me hubiera encantado ver a un campesino levantarse y decir: “Mire, yo acabo de traer la tilapia porque aprecio esto. Pero usted señor ¿qué está hablando?. Yo vivo en un municipio donde acaban de matar dos alcaldes ¿qué significan los derechos? Usted habla de derechos como si fuera la pistola para matar las injusticias pero aquí no hay élites…” A mí me gustaría ver un campesino decir: “Usted está hablando tontadas. Usted habla, pero el derecho del cual usted habla es un dibujo de la pistola. Pero cómo puedo yo obtener ese dibujo, por la misma forma en que ustedes la obtuvieron en la revolución de Francia, en la revolución gringa, con violencia; y ustedes tienen derechos y paz” Ahora a mí me gustaría ver un campesino capaz de decir: “Yo participé en eso y yo tengo voz”

O cuando CNP­–Tierra dice una cosa, Pascual dice otra cosa, Úrsula dice otra. Los tres, supuestamente, organizaron el evento y tienen tres formas diferentes de verlo.

Yo quisiera ver campesinos decir: “Arreglen sus asuntos ustedes” ¿Por qué CNOC está peleando con CONIC pero la base no dice nada? Ese es el problema de ahora. Yo tengo mucha crítica a la manera en que han… El dinero destruye la democracia.

También, quizás estoy tocando la crisis evidente que tienen dentro y que no invita al debate porque todo viene desde enfrente para la gente que está sentada.

O si hay un debate es muy difícil por la escala, por el tamaño pero… ¿Sabés cómo es?… Cuando era joven yo tenía en mi apartamento en Miami.. Yo podía ver por la ventana el rótulo de la calle Biscayne Boulevard, y después tenía un mapa de Miami y un mapa de Florida, Estados Unidos, el mundo y el sistema solar. Y yo podía ver desde mi cama la calle y hacer un seguimiento, cada mapa se relacionaba con esto. Me sentía muy conectado.

Cómo llegar al mapa de la producción hasta el mapa del neoliberalismo, y lo que pasó en Cuba, lo que pasó… Hay más mapas que no existen para hacer relación de una cosa a otra y a otra. Y nadie se da cuenta.

Parto de la idea de que hay locura socialmente sancionada. Si un hombre en la carretera, está hablando solo y sin zapatos, los demás dicen: “es un loco” Pero si un sacerdote en una iglesia dice: “Este es el cuerpo de cristo”, prende candelas, etc., él es una gran voz. Pero es también una locura decir: “Tengo mi amiguito invisible en el cielo”, esto es una locura pero él no está sancionado socialmente. Creo que la gente es así, hay cierta locura. Y yo siento la necesidad de detectar la locura, sea la locura en mí, la locura en todo y ahí creo que alguien tiene que sacudir la gente, que diga su locura. Por qué los campesinos hablan de reforma agraria cuando todas estas fincas [las entregadas por FONTIERRA] están en crisis. Yo hago la broma que son como dos hombres pelones están peleando por un peine, porque de qué sirve el peine. De qué sirven estas fincas estás fincas si están en crisis ¿por qué quieren más tierras? Yo creo que la parte social se separó de la parte económica. No sé si esto contesta tus preguntas.

KC: No, pero las preguntas también tienen que ver con lo mismo: los temas sociales, el papel de “Inforpress” en relación con los temas sociales en Guatemala…

MC: Acompañar, acompañar a las cosas. Abrir debate, analizar procedimientos invisibles también.

KC: ¿Cuáles son los criterios que siguen en Inforpress para que un tema social pueda llegar a ser una noticia?

MC: Tenemos varios ejes. Uno es seguir los titulares de prensa. Si algo es coyuntural lo cubrimos. Tenemos algunos ejes permanentes también y tenemos también una manera de escribir alrededor de los vacíos. Si es coyuntural como la crisis de “Bancafé” tratamos de cubrirlo dando información que no dan los medios, con enfoque y datos que no quieren revelar. Si es por vacío miramos dónde no trabajan los medios y entramos directamente ahí. Por ejemplo mañana hay una conferencia de prensa en Ixcán sobre el tema de los problemas que hay con una hidroeléctrica y esas cosas. Están tratando de dañar al alcalde de ahí y nosotros mandamos a un redactor a Ixcán, son ocho horas para llegar ahí y ocho horas para regresar. Los medios no lo van a hacer. Esos son los vacíos.

También nosotros escribimos sobre la corrupción, cosa que no hacen ellos.

También escribimos sobre estos cuatro ejes permanentes: globalización, democracia, corrupción y los derechos, la forma de ver los derechos.

KC: Así que el objetivo de ustedes es estar donde los otros medios no están y dar cobertura a lo que los demás no dan cobertura./

MC: Y decir cosas. Porque nosotros creemos mucho en la idea que hay una exclusión social y hay una inequidad. La pobreza es un tema, la distribución de riqueza es un tema que nadie está trabajando.

KC: ¿Ustedes también dan cobertura a temas como la pobreza?/

Sí.

El problema es que también tenemos que evitar un poco lo que están haciendo las publicaciones y organizaciones, por ejemplo, no podemos competir con… Si PNUD está haciendo algo sobre la pobreza en Guatemala, talvez hacemos una nota sobre el tema.* *Eso es que hacemos.

KC: ¿Y piensas que Inforpress contribuye con la búsqueda de soluciones para los problemas sociales en Guatemala?

MC: El problema es de cómo vemos los cambios porque para decir esto la gente generalmente busca un momento de transformación, y si uno mira los cambios como una acumulación de cosas y después como una transformación. Pero tengo cómo medirlo. Sigo trabajando con la idea de que estamos haciendo algo bueno, pero viene con mucha autocrítica y cuestionamiento, también la formación de la gente, la mayoría en Inforpress es una generación joven. Yo tuve doce años en el 68, vengo de una generación de fantasía, que cree que las cosas pueden cambiar y yo trabajo con muchos jóvenes de veinticinco a treinta años, guatemaltecos que nacieron en la época del terror, y yo soy mucho más joven que ellos en muchas cosas, y ellos me buscan por eso: por esa fantasía. Yo soy el único extranjero que a estado siempre ahí.

KC: ¿Cuántas personas trabajan con Inforpress?

MC: Tenemos como veinte personas en Guate y tenemos personas en Panamá, Costa Rica, Nicaragua, El Salvador y Honduras, una persona en cada país, y varía un poco. Realizamos tres publicaciones inglés/español, el boletín municipal. Tuvimos un proyecto de café para Guatemala, “Café transparencia” se llamaba. Hacemos investigaciones interactivas, un poco como inteligencia. Si alguien pide algo concreto lo hacemos. También queremos comenzar el boletín para comunidades productivas que son como veinticinco en total.

En total creo que todos ganamos menos que Gonzalo Marroquín, el director de Prensa Libre. Creo que gana más que todos nosotros juntos. Mi hija tiene diecisiete años y acaba de irse a trabajar a un restaurante en Florida. Se graduó aquí hace un mes y fue a trabajar. Me mandó un correo diciéndome: “Ya gano más que vos”

KC: Pero con propina incluida es que gana más…

MC: No, en la cocina no hay propina.

KC: Bueno pero regresando a las preguntas sobre el contacto y la relación que tienen ustedes con las organizaciones campesinas e indígenas ¿cómo caracterizarías esta relación?/

MC: Sería bonito preguntarles a ellos, pero nos tienen poquito así… talvez no entienden claramente… pero yo… Es raro porque yo soy afín ideológicamente, o sea, ideológicamente somos afines a los movimientos pero analizamos con cierta crítica el impacto de los subsidios y de la cooperación sobre la creación de esa nueva clase social. No sé qué tan filosóficos queremos ser pero yo veo que en la época del siglo pasado, durante la primera mitad del siglo o un poco más, el capitalismo generaba sentimientos de esperanza en el norte especialmente, de esperanza, inconformidad de mucha gente que llevaba a la reforma o revolución y de organización: cooperativismo, sindicalismo. Esto generaba una dinámica que enfrentaba al mismo sistema pero ahorita lo que veo yo, el gran logro de la época Reagan-Tacher de los ochentas para acá es haber sacado estos sentimientos del campo, si uno va al campo no encuentra mucha inconformidad, organización o esperanza. En general la gente inconforme emigra.

Es peligroso para el sistema no mantener cierta válvula de escape para estos sentimientos y lo que creo que ha hecho, al mismo tiempo que crece el neoliberalismo, es crear un modo de producción privilegiada en el campo social, en donde en vez de reprimir la crítica le dan dinero, se crea un nuevo tipo de actor que está fuera del mercado, que tiene su propio mercado subsidiado y habla por los pobres. Creo que esa es una forma de estabilizar sin transformar. El otro día, hace algunos meses, creo que fue la gente de COINDI. En algún momento DIAKONIA estaba dando las computadoras y nos invitaron como contraparte a un hotel en Antigua donde estaban todas las contrapartes: COINDI, etc. Estábamos en un hotel de cinco estrellas donde ellos [los de DIAKONIA] están durmiendo y comiendo. Y en la noche, en el bufet, cantando “Casas de cartón”

KC: ¡Que contraste…!

MC: Yo creo que hay una agenda secreta que manejan, es que cada individuo está aquí y lo social está aquí. Los individuos que encuentran algo valioso en lo social vienen a ocupar este espacio y ellos son capaces de sacrificar, de dar identidad, crear inseguridad, pero es su demanda. Eso es lo que yo llamo “colectividad por demanda” pero viene la cooperación y tira plata, aquí, aquí y aquí, y eso se llama “colectividad por oferta” La agenda escondida de la cooperación, aún cuando pone la cara de Ché Guevara aquí, es borrar esa línea, destruir lo que es la colectividad y de lo que la gente es capaz de sacrificar, crecer, democratizar y pelear para convertirla en una especie a la que la plata contamina. Los campesinos en esta conferencia no estaban aquí, o talvez. Yo creo que el procedimiento de la cooperación destruye el contenido. La pregunta en ese sentido es ¿cómo nos perciben? Si yo digo eso ya no me quieren. ¿En qué momento el dinero es medicina y en qué momento es droga? ¿En qué momento estoy hablando con una persona enferma y en qué momento estoy hablando con un drogadicto? y ¿Cuáles son mis alternativas? En ese sentido yo creo que en los últimos años les hemos caído un poco mal, y también lo más fácil es socialmente aislar a una persona que critica. Cuando uno tiene necesidad, cuando tenemos necesidad nos toleramos, muchas cosas nos toleramos porque necesitamos, pero cuando la necesidad se resuelve por la cooperación crea islas, sin necesidad mutua y en vez de tolerancia hay más radicalismo, por ejemplo un feminismo que tiene conflictos con machistas de izquierda, y hay machistas de izquierda que creen que: “Ay esas mujeres…” Y realmente no se necesitan, a la hora de necesitarse tendrían que crear diálogo pero la cooperación elimina la necesidad mutua. Esa es mi preocupación.

KC: ¿Pero ustedes los critican abiertamente?

MC: Sí, pero ¿cuántas veces puedes escribir el mismo artículo? Helmer Velásquez me dijo: “Yo escuché de una nota tuya”… Yo di una plática a un grupo que se llama FONGI. Es un foro de ong’s internacionales que manejan como cincuenta millones de dólares al año. Un montón de gente. Yo di mi plática sobre cómo funcionan… Yo dije: “como seria bonito un sistema hegemónico en el que todos los involucrados se consideran contrahegemónicos. Cómo crear un sistema hegemónico y que todos sean contrahegemónicos. La forma es liberar el discurso y controlar el procedimiento”

Yo no puedo decir nada más, ya dije lo que quería decir. Pero solo cuando hay crisis de plata empieza a tener crisis la gente, o sea la crisis existencial produce crisis severa, y ahorita comienza cierta crisis, creo que el flujo de dinero está cambiando y creo que en ese sentido puede ser una oportunidad. La gente se engaña fácil y yo de repente estoy engañándome ahorita.

KC: ¿Y ustedes cómo perciben a las organizaciones campesinas como CNOC, como CUC, como la CONIC…?

MC: Yo, afines, aliados en estas luchas pero con… Yo no sé en algún momento digo: “no es cuestión de criticar, es cuestión de hacer algo” Yo tengo mi idea de este boletín, lo que quiero es tener algo, una alternativa clara. Cuando yo llego a un evento como FONGI o… Yo me siento como una persona cantando acapella es decir que no tengo banda, no tengo un grupo atrás de mí.

¿Quién soy yo? Yo puedo criticar pero… yo creo que es un tiempo… Si no hay crisis existencial y no hay crisis de ideas corremos el riesgo de tener viejas lecturas de nuevas situaciones. Úrsula Roldán de Plataforma me dijo que: “Yo ni creo… No estoy segura de qué significa reforma agraria. La gente tiene otras estrategias de sobrevivencia. La tierra ya no es como era en el esquema de la gente” Ahí está cuestionando.

Viene Daniel (Pascual) y dice: “La cooperación nos ha baboseado, nos ha engañado porque no debemos estar haciendo cabildeo” Y viene el tercero y dice: “Para nosotros reforma agraria son más leyes. Hay que hacer más leyes” O sea tres posiciones diferentes frente a ciento cincuenta personas, ni pueden llegar a acordar lo que están tratando de hacer y si yo critico eso, en mi último artículo lo plantee al final, yo no creo que haya espacio para eso. No me dicen: “Mateo venite queremos saber más de tu opinión” o “Qué harías diferente” No, es más fácil.

Hace más de un año fui a una presentación de un nuevo partido político en Xela. Llegó César Dávila y otra gente. Una presentación del que se llama Encuentro por Guatemala. La cooperación pagó el evento. O sea quién va a formar un partido político que la cooperación forme. Llegó gente y habló: “Hay que fortalecer el papel de las mujeres, y los jóvenes, y los indígenas no solo la izquierda” Y después fuimos a tomar cerveza. Cuando estábamos regresando en los carros, los hombres con los que yo iba querían ir a una casa de prostitutas. Yo digo ¿qué está pasando?. Afortunadamente ya estaba cerrado a la una. Llegamos y unos invitaron a una prostituta a su habitación y se fueron, tuvieron problemas y vieron algo. Otros chuparon tanto esa noche que no participa… Eso es disfuncional y es toda la izquierda subsidiada.

Hay una izquierda nostálgica, una izquierda subsidiada y una izquierda de orquídea –que le llamo– que vive en los gobiernos de derecha. Yo critico procedimientos pero no critico el sueño de cambiar las cosas.

KC: ¿Cómo ves sus esfuerzos de comunicarse con la sociedad y con los medios de comunicación? El trabajo de comunicación que realizan las organizaciones sociales e indígenas.

MC: Raro. Es raro porque cuando… Yo uso el ejemplo de: si X + Y = 4, ¿cuánto es X? No se puede decir porque no sabemos cuánto es Y. Esa fórmula uso cuando cuestiono mi relación con otro porque yo digo qué tanto es X, y qué tanto es Y. Si yo no tengo mucha comunicación con ellos es muy fácil decir que son ellos, puede ser que yo tengo un discurso un poco fuerte o… No estoy seguro cómo desenredarlo. Puede ser también cambiante sobre el tiempo. Me conocen, he tenido gente como César en mi casa, como Helmer, conocen mi trabajo pero no hay mucha demanda de ellos hacia mí. Es tan fuerte el dinero que uno puede criticar y la gente dice gracias. Pero algún momento cuando estemos en crisis algunos comentarios nuestros pueden ser valiosos pero no estamos aún en ese momento…

KC: ¿Pero las organizaciones, entonces, invitan a Inforpress a sus conferencias de prensa?

MC: Sí, y somos los que más espacio damos pero, por ejemplo, en el caso de CERIGUA yo pienso que ellos creen que no soy muy solidario con ellos o no somos muy… Es un poco feo para nosotros pensar que estamos vendiendo lo que otros regalan. Hay una revista que se llama DOSES, ellos regalan a los editores su información y yo me pongo un poco resentido con eso. ¿Por qué me estoy matando con esto que hago? y vienen otros y: “que nos paguen los noruegos y regalo” Yo creo que afecta el mercado de información porque vender algo quiere ganas. Yo respeto a los que venden cosas… y es tan fácil porque cuando uno mira DOSES, es una revista para editores y periodistas, todos de clase media, con capacidad de compra de cerveza y cigarros, ¿por qué no venden? Porque la gente no va a comprar. Yo no sé, yo siento que mi distancia es por los subsidios, por la relación subsidiada; y mi acercamiento es por el fondo, por el contenido.

KC: ¿Ustedes nunca reciben dinero de organizaciones de cooperación internacional?/

MC: Como suscripciones sí. Inforpress en el sentido de que los cooperantes paguen las computadoras de los alcaldes es una forma indirecta de ganar, abrir una puerta con ese dinero pero no sostiene a Inforpress, no llega a Inforpress este dinero. No es como DOSES entonces, que ellos reciben todo su dinero, financiamiento…No, no. Y los dos nos consideramos como medios alternativos pero el procedimiento es la causa de la distancia que tenemos.

KC: Y los comunicados de prensa de esas organizaciones, ustedes también los reciben, supongo, ¿qué te parecen?/

MC: Varían mucho. A veces, siento yo, que los eventos de organizaciones son más alrededor de sus compromisos con donantes. El donante dice: “CONGCOOP tiene…” CONGCOOP dice: “Vamos a hacer cinco talleres sobre CAFTA” y no llega mucha gente. No creo que sean muy agresivos, el éxito de sus eventos no depende del resultado, depende en recibir dinero. A veces me gustaría jugar el papel de relacionista para ellos. Yo creo que /Inforpress/ tiene un poco más de “agarre”. Cuando hacemos una presentación llega más gente, sentimos que el evento no es el resultado, el evento comienza…

A veces uno se decide: “Este evento va a ser interesante” Y yo la verdad es que siempre voy a los eventos que puedo, y casi siempre regreso diciéndole a mi esposa: “No valió la pena” “¿Y por qué seguís yendo?” “Porque siempre pienso que algo va a resultar” Creo que no es tanto el comunicado, es la calidad del evento y eso se refleja en el comunicado.

KC: La calidad del evento es lo reflejado…

MC: Hay pocos comunicados que incluyen elementos informativos que yo puedo usar en una nota, en un artículo. Es una invitación casi siempre pero sería bueno, en un comunicado, dar unos cinco, seis o diez puntos informativos que podrían hasta convertirse en “carne” para una nota y eso no se da mucho.

Hay varias organizaciones, entre DOSES y Rosalinda Hernández de La Cuerda que tienen talleres, libros y cosas de cómo manejar los medios, cómo trabajar con los medios. No creo que el problema sea incapacidad sino prioridad. Y tienen razón en términos de los medios tradicionales la gente cree que los principales medios no van a cubrir sus eventos, sabemos que esto así va ser. Yo creo que “tiran la toalla” un poco pero con razón. Yo creo que hay varios medios interesados: Radio Universidad, Inforpress/–no llega mucha gente pero sí tiene interés en estos temas– La Cuerda, Cerigua un poco.

KC: Pero hacer un buen comunicado es más cuestión de ganas, creo… No de capacidad…

MC: No. Yo tengo un problema constante. Un redactor de Inforpress gana tres mil quetzales –esto es alrededor de cuatrocientos dólares– por mes. Tengo gente graduada de periodismo y hay ong’s que siempre están jalando a esta gente, por ejemplo CUC está jalando, quiere jalar a un redactor nuestro para ser su relacionista. Yo sé que la cooperación le puede pagar mucho más que nosotros. Ellos tienen recursos para mejorar, creo yo.

KC: Pero esto es un problema para ustedes, ya que debido a los salarios bajos se van…

MC: Somos como una empresa maquiladora que enseña a la gente a escribir y luego se va a otro lado. Pero mucha gente agarra cariño a Inforpres y no se va, y no es por el dinero. Como me gustaría ser más viable, ser buenos y ganar bien sería rico.

La verdad es que es una época difícil para que la gente tenga suficiente ilusión como para sacrificarse. Es una burocratización de la contrahegemonía o burocratización de la utopía como: “Yo me encargo de los sueños” Y mucha contradicción.

Print

KC: ¿Qué piensas acerca de las formas en que las organizaciones hacen presión política: sus manifestaciones, paros en las carreteras, tomas de fincas?

MC: En esencia, en general yo creo que es parte de algo necesario para cambiar el país, es una acción política. A veces las acciones políticas generan fuerzas, a veces desgastan fuerzas. Yo creo que le dan mucha prioridad a la acción política que a la acumulación de fuerzas y en algunos casos estos eventos hasta tienen pago de gente para llegar, ayudándoles con sus camionetas, por ejemplo. Yo creo que la contradicción que tiene la izquierda ahora es que necesita gente fracasada para tener conciencia social. Tenemos que ver cómo fortalecer actores y al mismo tiempo fortalecer su crítica, esa es un poco la idea de regresar a la economía. Hay doscientas cincuenta fincas ¿por qué no hay buenos modelos de cómo puede funcionar la reforma agraria? ¿Por qué no hablaron ellos en esta conferencia de reforma? Por qué no las cinco fincas que mejor están… Porque sí hay buenas fincas en manos de campesinos la gente va a esperar lo mejor para reforma agraria, van a pelear. No ahora.

Yo creo que el acto político de protesta es importante pero tiene que ir encadenado con la acumulación de fuerzas más profunda, y desarrollar algo más profundo. No sé. A veces se convierte [la acción política de protesta] en un poco en algo que cabe dentro del sistema: en la libertad de expresión en la democracia: “Pueden protestar, aceptamos esto”

Yo creo que mucho tiene que ver con las luchas locales, la generación de economías de escala para grupos comunitarios, el trabajo en el control de calidad, agregar valor al producto, quitar al coyote del camino, nuevos productos, mercados y la economía a escala; encontrar comunidades productivas que digan: “Aquí estoy yo, soy un animal social pero eso me conviene, porque veinte de nosotros podemos comprar un tractor” o “Podemos vender a mejor precio. Si Mateo está en Guate buscando precios de arroz yo puedo sacar mejor producto” Pero ese espacio hay que cuidarlo. Y en determinado momento, en este espacio la gente dice: “Hay que protestar” Pero la protesta no puede venir de aquí solo porque… Bueno que esta gente tiene agenda. O vienen las elecciones, o viene algo internacional.

KC: Yo estoy trabajando con la hipótesis: “En Guatemala existe una esfera pública que es excluyente, hegemónica y que afuera hay una gran parte de la sociedad que está más o menos fragmentada“.  Lo que yo he estado visualizando es que si las organizaciones indígenas, campesinas, etc. pudieran unir esto en una contraesfera pública, contrahegemónica, pero bueno…?Pero cuáles son los obstáculos?

MC: Escuchándote yo veo que es muy difícil que ellos se junten porque las mismas organizaciones se están peleando entre sí y no están buscando una alternativa en común

Pero talvez tenés que buscar en un nivel más bajo. Porque si uno habla conmigo o con gente de altura, de élite, talvez tiene una visión diferente. Pero también este es un espacio nacional, lo que estás pensando, y para llegar de gotitas de agua hasta el mar hay muchos mapas y esos mapas hay que pensarlos cada uno, pero estamos sobredimensionando lo nacional. Porque la correlación de fuerzas es tan fregada que hay que ir trabajando así, haciendo. Y vamos a ver: La cooperación ha hecho mucho… Hay una gran agenda alrededor de derechos y yo me acuerdo de un taller en que unas feministas que llegaron con mujeres en un taller y dijeron: “Estamos oprimidas” “¿Estamos oprimidas o estamos arriba? Oprimidas” Se acercaron las mujeres y dijeron: “Pero ¿por quién?” “Por el ejército” “Ah, sí. ¿Y quiénes más?” “Los ricos” “Sí, sí, sí ¿Y quiénes más?” Empezaron a decir: “Por los coroneles” “Sí, sí, sí ¿Pero quiénes…” Querían que dijeran “Los hombres” Pero la realidad no daba para un análisis de género individualizado, que la mujer necesita a su esposo aunque le pegue. No pudieron abrir ese espacio que crea riesgo. Yo creo que traer derechos desde fuera en vez de algo que genera ¿cuál es la raíz de los derechos? ¿De dónde vienen? ¿Cómo viene la conciencia de género? ¿De dónde viene? Viene de mujeres que talvez no tienen hijo, tras hijo, tras hijo… O si tienen socialización de cuidado, o trabajo, o educación; o sea la clase media norteña. Pero la gente viene con agenda sin pensar de dónde nacen las agendas, como si fueran bienes /transables/. Yo creo que es donde tenes que buscar.

Pero cómo se puede si son doce millones de voces. Yo diría que hay un problema de representatividad.

Te cuento lo que aprendo de mi trabajo, pero yo espero hacer, marcar cada vez que encuentro un obstáculo voy por otro lado. Y los alcaldes, estamos con ellos, pero son muy corruptos, muy corruptos. Ahora quiero ir con comunidades productivas y relacionarlas con los alcaldes porque de repente esta gente se convierte en demanda política fuerte hacia los alcaldes ¿Quién sabe?

KC: ¿Quién sabe?

MC: Lo que yo he visto que podría servir como foros chiquitos para la gente donde compartir ideas serían las radios comunitarias porque mucha gente no lee, no habla el castellano. Entonces esta sería una oportunidad pero… bueno, las radios comunitarias –según tengo entendido– la mayoría son evangélicas o son comerciales y no permiten la voz de la gente dentro de estas supuestas radios comunitarias…

También la Unión Europea ha tirado un montón de dinero a las asociaciones nacionales de radios comunitarias, de tal manera que las pequeñas emisoras no sientan que es su asociación, no.

Yo, en primer lugar estoy contento de que el dinero no logra mucho… Porque el humano resiste lo bueno y lo malo, es bien resistente. Yo fui a Haití durante la invasión y los gringos dijeron: “Vamos a invertir mil millones de dólares” Y yo dije: “Que interesante, es post-guerra fría, no hay insurgencia y tienen abierto el camino y el dinero, a ver qué hacen con su laboratorio” No hicieron ni mierda, no pudieron hacer nada, yo dije: “Ah, que interesante que el dinero no cambia las cosas, no puede. ¡Que bueno!” Por eso yo digo que hay muchas cosas que hay que probarlas como a un fósforo y si agarra fuego usarlo en otro lado, pero masivamente es delicado porque estás aplicando algo masivo antes de probarlo.

Redes comunitarias y con todas las radios. Yo creo que hay que acercarse mucho a la problemática, las soluciones no pueden venir de lejos. También va a llegar un momento en que el norte va a necesitar soluciones del sur ¿qué soluciones tiene en el campo, el norte? Entrar con un poco más de humildad hacia la gente como también necesitando de ellos. A ver qué tal.

KC: Tengo una última pregunta: ¿Tenés alguna recomendación para las organizaciones sobre qué hacer diferente para tener una mejor cobertura en los medios de comunicación así en general?

MC: Lo que decimos a los alcaldes es que la gallina cuando pone huevos hace sonidos antes, durante y después de poner el huevo, hace bulla. Empieza a hacer sonido. Yo creo que un alcalde eso debe hacer también, antes de hacer la obra consultar y hacer bulla. Durante la obra explicar dónde va el dinero y después celebrarlo.

Yo creo que ser más sistemáticos, el problema es que las organizaciones no dependen del resultado de la información pública, no confían en los periódicos ¿Qué buscan? ¿Qué buscan con la apertura o con la noticia? ¿Qué buscan? ¿Qué quieren que haga el lector? O sea, pensar la relación entre la palabra y la acción, ¿Qué buscan del lector? ¿Qué buscan del periódico?

Con el tema ambiental, por ejemplo. Yo creo que vale la pena conocer la ideología de los editores, conocer de dónde vienen los periódicos. Yo creo que esta gente ya sabe, por ejemplo, si mucha de la deforestación viene de la pobreza y mucha también viene del lucro, hay que conocer cuál es el tema más sensible a los editores, de plano no van a querer mucho al lucro que habla mucho de la pobreza. En cambio estos pobres están destruyendo al mundo. De repente hay que conocer los espacios.

También yo me doy cuenta que cada vez las organizaciones dan más seguimiento a los comunicados, llaman, y me siento bien contento cuando lo hacen. Yo creo que es importante eso. Pero el problema para no es cuántos van a llegar, el problema es realmente tener algo interesante que decir. Uno no puede vender reforma agraria solo porque en Cuba funcionó. Tiene que ofrecer una conferencia internacional de reforma agraria que muestre éxito. Empezar a trabajar redes de comunidades con trueque, con intercambio de producto. Tener un mercado en Guate donde solo se vendan productos de comunidades. Una presencia agrícola real, de una alternativa: “Otro tipo de producción es posible” ¿verdad? Algo real. Empezar a mostrar a la gente que no es solo un sueño.

Ah, me encantaría eso. Es el futuro, pero muchos lo van a querer hacer con dinero de Europa, porque es un gran negocio decir: “Estoy creando mercado para pobres, dame dinero” Y ese es el gran error porque son costos escondidos, son costos invisibles que cuando termina el subsidio truena el proyecto. Todos tienen que ir con mucho cuidado, bueno no cuidado pero respetando la economía.

Fotos: Frankie Roberto cc – By

¿El socialismo por venir? Una entrevista a Olivier Besancenot

Mayo 31, 2009 by Primer Palabra  
Filed under Entrevista, Mundo, Portada

3414766380_7583f5c152

De momento la consigna en el PS francés es hacer como si Olivier Besancenot y su Nuevo Partido Anticapitalista (NPA) no existieran.

Seguir mirando con ternura a estos revoltosos herederos de la Liga Comunista Revolucionaria (LCR) y a Besancenot, cartero de profesión. Hacer como si no fueran más que la prueba de una “exasperación social” que, de todas formas, llegado el momento, acabará votando Partido Socialista.

Pero en realidad, el nerviosismo crece en las filas del PS frente a este mutante neotrotskista cuya popularidad en los sondeos empieza a pisar los talones de Bertrand Delanoë y de Ségolène Royal. Cuando no a superarlos.

Besancenot alcanzó más del 4% de votos en la primera vuelta de las presidenciales de 2007, pero su potencial es mucho mayor, si se tiene encuenta la popularidad de su figura en la opinión de izquierdas. El último sondeo de IFOP señaló, a mediados de agosto, que un 49% de la gente de izquierda estima que Besancenot “cumple bien” el papel de opositor a Nicolas Sarkozy, sólo 5 puntos por detrás de Bertrand Delanoë. Y 17 puntos por delante de Ségolène Royal.

Ahora Besancenot va a disolver el histórico partido trotskista LCR, nacido en las cenizas de mayo del 68, para ensanchar sus límites en un Nuevo Partido Anticapitalista. Con regularidad, los diferentes movimientos trotskistas franceses alcanzan, sumados, el 10% de votos en las elecciones. El NPA, ensanchado, puede poner en jaque la hegemonía del PS y cambiar la cara de la izquierda.

¿Elogia usted el modelo social francés que ha bloqueado el proyecto ultraliberal de Sarkozy?

Lo que elogio es del espíritu de resistencia de los asalariados franceses e inmigrantes que, pocos meses después de las elecciones que dieron el poder a Nicolas Sarkozy, retomaron el camino de la movilización para oponerse a la regresión social sistemática del Gobierno. Lo que llamamos “modelo social francés” son las conquistas que los abuelos arrancaron con sus luchas. Mire, por ejemplo, las vacaciones pagadas: inicialmente no estaban en el programa del Frente Popular que ganó las elecciones en 1936: los huelguistas se las arrancaron a la patronal. En cuanto a Nicolas Sarkozy ya debe de haberse dado cuenta de que, con las jubilaciones, los transportes públicos, la pesca o los trabajadores sin papeles, todo se le está poniendo más complicado de lo previsto.

De acuerdo. Pero es el modelo social francés el que impedía legalmente a Sarkozy, aunque lo deseara, militarizar los conflictos sociales.

El fundamento del modelo social francés es ante todo la capacidad de resistencia de los movimientos sociales aquí. De momento, nada está ganado. Pero es muy significativo que los primeros ataques de la patronal y del Gobierno suscitaran una resistencia tan fuerte.

Explíqueme en qué las huelgas de ferroviarios de París, por ejemplo, sirven para ayudar a a un parado de larga duración que vive en un rincón oscuro de una provincia lejana y deprimida.

Está claro que no se obtienen ventajas inmediatas para todos. Pero aceptar los golpes bajos del Gobierno y la patronal sería peor: aumentaría el margen de maniobra de los que nos explotan. Aceptar pasivamente la reforma de jubilaciones de los ferroviarios o la privatización de Correos no mejora la situación de los desempleados. Sí permitiría al Gobierno dar un paso más y atacar los subsidios de paro. La única manera de defender los derechos de los asalariados es llevar de frente todas las luchas cada vez que Sarkozy y la patronal atacan. Y hay que hacerlo también por las generaciones venideras. Deben heredar un mundo en el que los asalariados tengan derechos.

¿Podría usted hacer una lista de problemas de los franceses en los que se podría decir: “La culpa es de China”?

No. Hay problemas en Francia, pero no es culpa de los chinos. Es culpa de la patronal, francesa o china, y de los dirigentes de las grandes multinacionales.

No he dicho “culpa de los chinos”. He dicho culpa de “China”, esto es, una forma particular de poder, con una forma particular de fuerza de trabajo y una inserción muy particular en la economía globalizada.

El problema no son ni los chinos ni China. El problema es el sistema de competición capitalista, la carrera a los márgenes de beneficio, las multinacionales y la globalización capitalista.

¿Cómo se podría crear una industria no capitalista de, pongamos por ejemplo, los videojuegos?

¡No creo que de verdad sea una prioridad social!

Los jóvenes de Banlieue con quien hablo a menudo tienen, en los videojuegos, uno de sus principales vectores culturales. Por otra parte, me permito señalarle que numerosas ciudades y regiones de Europa pelean para obtener la instalación de empresas del sector de videojuegos, porque generan riqueza y empleo. Desde su punto de vista ¿Sería necesario un servicio público de los videojuegos?

Como para el cine, el teatro, la música… la industria de videojuegos debe ser respaldada por una política pública voluntarista. De un lado, cabe apoyar la actividad de asociaciones y redes que crean juegos gratuitos, libres y a menudo muy innovadores. Por otro lado, podemos imaginar un fondo alimentado con una tasa a los ventas, que permitiría financiar la creación y el desarrollo de videojuegos y garantizar ingresos correctos a los creadores y a los trabajadores del sector. Pero eso forma parte del problema general: repartir de una manera diferente las riquezas.

¿Qué es eso de un Nuevo Partido Anticapitalista? Ya hay un montón de partidillos anticapitalistas, ¿no?

¿Un montón de partidos anticapitalistas? ¿Dónde los ve usted? Precisamente nosotros partimos de una constatación: los trabajadores ya no tienen representación política. El Partido Socialista y el Partido Comunista estuvieron en el poder y eso no cambió la vida de la gente ni el reparto de la riqueza producida. La riqueza sigue yendo cada vez más al bolsillo de los accionistas y cada vez menos al de los asalariados.

Observo que para usted el PCF es un “partido capitalista” y no un socio de su movimiento.

Con el PCF y sus militantes nosotros participamos juntos en movilizaciones y en la resistencia. Eso es una realidad. Nos oponemos juntos. Pero no podremos proponer nada juntos mientras el PCF sea prisionero de su alianza con el PS.

Y respecto al “montón de partidos anticapitalistas”, empiezo a contar: Lucha Obrera, el Partido de los Trabajadores, los Verdes alternativos, la gente de José Bové, formaciones como Alternativa Libertaria, los comités unitarios del No a la Constitución europea…. Todo eso hace mucha dispersión ¿no? ¿Cuál es el valor añadido de su nuevo partido?

Nosotros somos capaces de poner la experiencia de la LCR al servicio de un proyecto más vasto. Consiste precisamente en construir un partido anticapitalista sin espíritu sectario. El partido que vamos a crear será fiel a las reivindicaciones de los asalaridos, de la misma manera que el poder actual es fiel con los privilegiados. Nosotros queremos y vamos a obtener un reparto diferente de la riqueza. Y eso pasa por instaurar inmediatamente un aumento de 300 euros para todas las rentas del trabajo y subsidios, por colocar el salario mínimo neto en Francia a 1.500 €, por desarrollar servicios públicos para la infancia y para la 4a edad, por un servicio público del agua y por la renacionalización de todas las empresas que han sido privatizadas.

Usted ha dicho que su partido estará “fuera de las instituciones”, pero al mismo tiempo participará en las elecciones y buscará obtener mandatos locales y nacionales ¿eso qué significa?

Nosotros no queremos administrar la situación existente. Queremos cambiarla. Presentamos y presentaremos candidatos para que sean elegidos y para que estén luego en situacion de transformar radicalmente esta sociedad. No sirve de nada hacer campañas y discursos, para luego amoldarse y no cambiar nada en la vida de la gente. Nosotros no soltaremos ni una de las reivindicaciones de los asalariados y de la gente que está sufriendo el impacto de la explosión de la desigualdad en Francia. Hoy el problema número uno es el poder adquisitivo y nos ocuparemos de ello.

¿Su Nuevo Partido Anticapitalista tiene un “modelo”, una fuente de inspiración fuera de Francia, o es una experiencia totalmente innovadora?

No tenemos modelo, ni en cuanto al tipo de partido que vamos a construir, ni sobre la sociedad que vamos a construir. Nosotros intentamos analizar lo que funcionó y lo que no en las experiencias revolucionarias anteriores. El socialismo del siglo XXI está por reinventar, y nosotros trabajamos en esa vía.

Pues piense en lo del videojuego y en lo de China.

Sí, claro. Nosotros tenemos propuestas precisas que hemos sintetizado en un plan de urgencia social. Sobre esa base llevamos a cabo las campañas electorales recientes.

Estamos en 2020. Usted gobierna con el Nuevo Partido Anticapitalista desde 2010. El mundo exterior funciona más o menos con el modelo actual, pero su Francia, la que usted ha transformado ¿Cómo es?

Su hipótesis es absurda.

Oiga: usted no es nada simpático con mis prospecciones.

Nosotros no vamos con la idea de llegar al poder para no cambiar nada. No se puede construir un islote socialista en un mundo sin cambios. Por el contrario, sí podemos en Francia tomar medidas que sirvan de ejemplo y susciten el interés, la simpatía y la movilización de las clases populares de otros países.

Encuentro que su respuesta me recuerda un poco al “bla bla” de los trotskistas de la universidad de los años setenta en España, y no al contexto del siglo XXI

Mi respuesta es revolucionaria e internacionalista, por supuesto.

¿Y para poder aplicar esas medidas ejemplares que movilizarían a las masas planetarias, cuáles son sus primeras medidas en 2010 al llegar al poder?

Ya le he dicho que no cambiaremos respecto a nuestro programa: incrementos de salarios y subsidios sociales de 300 € al mes, propiedad colectiva de las principales empresas, restablecimiento del monopolio público de servicios, reducción de la semana laboral, restablecimiento total de las condiciones de jubilación y creación de los empleos correspondiente. En resumen : repartiremos la riqueza de una manera diferente.

Como el contexto internacional tardaría en seguirles, ¿cómo protegería la experiencia? Francia tiene compromisos internacionales que hacen imposible su invento… Tratados europeos, acuerdos de la OMC, pertenencia de Francia al FMI… ¡Hasta el servicio de la deuda pública! ¿Sigue usted pagando las deudas contraídas por los Gobiernos Chirac y Sarkozy, o suspende pagos?

Efectivamente: denunciaremos los tratados de la Unión Europea, los acuerdos de la OMC y sacaremos a Francia del FMI. En cuanto a la deuda pública contraída en el exterior, para nosotros ya ha sido ampliamente reembolsada. El servicio de la deuda corresponde exactamente al déficit presupuestario. O sea que dejamos de pagar.

¿No está usted harto de ser cartero? O quizá sólo es cartero de cara a la galería, y tiene usted una excedencia, un mandato sindical o algo así.

El oficio de cartero es importante. Crea lazos sociales, especialmente en las zonas rurales. Es un servicio público que la Comisión de Bruselas quiere privatizar. La Poste, el servicio público de correos actual de Francia, practica la igualdad de tarifas y lleva una carta adonde sea. Las empresas privadas no lo harían así, y los ciudadanos se llevarían una mala sorpresa. Yo trabajo al 80% de un contrato al tiempo completo, y a veces me tomo excedencias no remuneradas para las campañas electorales. No siempre es fácil para mí, pero eso me permite representar legítimamente a los trabajadores y defender sus aspiraciones. Porque yo vivo como un trabajador, a la diferencia de lo que ocurre con los políticos profesionales. Pertenezco al 85% de la población que gana menos de 2000 euros. Esa es mi concepción de la política: no es un oficio, es un compromiso.

Dicen de usted que hace sus compras en el supermercado más cutre del barrio de Barbès, en el norte de París, pero que en realidad vive en el sector burgués de ese distrito. ¿Puede contar algo de su vida, en plan sus bares favoritos, sus libros preferidos…?

Soy hostil a la política Jet Set, y tengo la regla de no responder nunca a cuestiones referentes a mi vida personal.

Me llevo un golpe: hace un tiempo salió usted en fotos a todo color en Paris-Match, casi como Carla Bruni, y además participó en emisiones de televisión de variedades.

Le objeto que en Paris-Match no contesté más que a preguntas políticas.

No lo recuerdo así. Pero pasemos a otra cosa. ¿Por qué no vi ni un solo militante o cuadro de su actual partido, la LCR, en las revueltas de banlieue de otoño pasado en Villiers-le-Bel?

Los militantes de la LCR estaban presentes en las manifestaciones de Villiers-le-Bel, lo que pasa es que no tenemos existencia organizada en esa ciudad.

El otro día, un cineasta fino de un barrio burgués de París me contó que se conoce a su partido actual, la LCR, con un apodo: “La Escuela Nacional de la Administración Bis”. Se dice que es porque de su partido, al final, lo que sale sobre todo son gente que acaba en la alta funcion pública.
¡ Creo que ese cineasta del que me habla no sabe nada de la LCR !

Desde Kaosenlared.net, Autor: ANDRÉS PÉREZ – Corresponsal en París – 15/09/2008 17:35

Fotografías: Obras de Joy Garnett, CC BY SA, ax exaq CC BY

Conversación en el futuro

Abril 5, 2009 by Primer Palabra  
Filed under Entrevista, Literatura, Opinión, Portada

1990087948_c713a22e30

6:00

Existe la posibilidad de que este artista, en una región paralela, pudo haber sido antes amigo nuestro, talvez por una correspondencia, por dibujos dejados al azar sin aparente destinatario, por mapas que corresponden a la invisibilidad y terminan en un vacío significante, invisible, anónimo, pero que de pronto pueden llegar a ser más reales que la gente que transita por la misma calle, día con día, a la salida de casa para ir al trabajo.

Alan Mills ha viajado mucho y ha publicado con éxito varios libros de poesía, pero sobre todo ha sido un nómada… y estaba lejos para mí la posibilidad de poder entrevistarlo. Llegó puntual a Sophos de la Plaza Fontabella, con su “Poetry Rock Star’s Hair”, la mirada que lo ha hecho célebre desde México hasta Chile, su tez morena, y en la mano el signo de su pasión: un libro.

No llegó solo, unos pasos atrás, lo acompañaba Ballard1, más serio que un muerto, y más blanco que una hoja de papel bond. Nos saludamos. Ballard, se sentó en una de las sillas libres y no dijo nada en toda la conversación, parecía irse inmortalizando conforme entraba la noche. En seguida apareció la mesera por el pasillo largo y nos ofreció el menú. Alan pidió una Gallo y yo repetí mi pedido de café americano.

Eran las seis de la tarde.

Afuera el mundo; las casas con piscina de la zona diez, los ventanales nebulosos de la casa de enfrente y los árboles fieles a la naturaleza y a la alta decoración urbana. Cuando vos digás -me dijo, su voz era grave, educada, como esas voces cínicas y permanentes.

Lester Oliveros: Esta bien, te voy a leer algo que bajé de internet y me pareció muy interesante, vos decís que sos como “una especie de marero del lenguaje de la civilización”, y que sos como “una mezcla de un artista conceptual con un escritor convencional”.

Alan Mills: Sí, más o menos eso es lo que soy.

Lester Oliveros: Pues para empezar con esta suerte de entrevista-conversación, ¿podrías contarme alguna anécdota de tu niñez?

Alan: Bueno, en mi casa de la zona 6 de Mixco tenía una gigante colección de revistas, habían de Archi, La pequeña Lulú, Mortadelo y Filemón, muchos…, no recuerdo cuántos más; y pues en cierto momento no quise saber nada de todos ellos, guardé como por un año las revistas en una valija muy grande, de viajes. Después de ese tiempo, me volvieron las ganas de leer mis revistas y, ansioso, fui hasta la valija y al abrirla encontré una enorme rata -me enseñó con las manos su tamaño -con una fila de ratoncitos, que deshicieron mi colección con tal de hacerse un nido, estaban postrados en el pica-pica de mis revistas. Me recuerdo que cerré la valija, la llevé al techo y le prendí fuego.

Lester: ¿Fue en el techo?

Alan Mills: En la terraza de mi casa, y sentí como si fuera una ceremonia, la incineración de una época para dejar la ignorancia (o quizás la realidad) atrás; además la rata es un animal que detesto. En algún poema de Los nombres ocultos escribí que me complace escuchar el chillido de las ratas…

Lester: Revisé algunas de las entrevistas que te han hecho en medios internacionales y me gustó una pregunta, que quisiera planteártela así, de nuevo: ¿La palabra es el pez o aún es el anzuelo?

Alan: Esa entrevista no me la hizo ningún medio, fue un amigo, el Erick. Aquella vez contesté que era el anzuelo. Yo creo que ahora es el pez, como un pez globo que se convierte en piedra; un pez que se inflama y luego se queda fijo, imagínate que la palabra es el mar y el pez termina siendo una roca colorida más, adentro de un arrecife luminoso.

Lester: Me di cuenta en otras entrevistas que decís un discurso poético lleno de imágenes, estas imágenes las sentís, las ves o…

Alan: Me las imagino, pero es algo volátil, que se esfuma.

Alan me cuenta sobre un libro suyo que está en proceso, y me dice que en gran medida su blog2 es el lado B de ese libro. Yo le hago algunos comentarios que pensaba dejar para después, pero dado el momento, le digo que su trabajo me interesa porque contiene muy buen material narrativo que me ha ayudado para ver desde ahí posibilidades para lo que yo mismo escribo. Me habla de su juego de invisibilidad, del gran deseo de permanecer en el anonimato para poder hacer su trabajo, de la vacuidad. Le digo algo sobre su texto en el que se nombra Ex Poeta y me dice que es un juego que empezó por otro poeta que ha trabajado todo el tiempo con esa actitud3; le hablo de la calidad lúdica de sus textos y me dice lo lúdico es lo lucido, y creo que si jugáramos más en esta sociedad seríamos mas sanos mentalmente; reírnos y aprender, el aprendizaje siempre ha sido mejor si es entendido como juego”.

Vemos pasar unas mujeres y Alan me dice lo importante que ellas han sido y son para su vida, me dice algo sobre el amor. Hablamos de Jorge Amado y sus novelas, de los gustos sexuales, le pregunto sobre las mujeres latinoamericanas. Conversa con pasión y como si fuera tejiendo una red, metódico, con una ingenuidad magistral de poder saltar de una imagen a otra sin temor al error o a la incomprensión, seguro de su intuición. Logra entablar una conversación profunda pero relajada, como la magistral trompeta de Miles Davis; y termino haciéndole la pregunta que pensaba dejar para el final.

Lester: ¿Qué pensás del mundo, ahora que has viajado por América y Europa, creés que cabe la posibilidad de que la poesía se expanda a pesar de los medios de comunicación y sus estrategias de mercadeo rancio, o que la poesía disminuya hasta ser nada más un recuerdo de una civilización que no pudo trascender su propio egoísmo?

Alan: Esa es la mayor pregunta. La revolución, como la hemos conocido, es una ficción colectiva, que al materializarse siempre termina en decadencia, pues no modifica el estado de conciencia anterior. Hay un libro de Úrsula K. Leguin (comentado por Fredric Jameson), donde plantea que la utopía está condenada a fracasar como materialidad, que un sueño al ser cumplido desarrolla su propio reverso como pesadilla. Entonces, creo que ahora quedará buscar nuevas formas de vida a través de la ficción y eso tiene que ver con la poesía. Todo se arruinó, es lo que veo. Obama es el hombre que ahora pretende, quizás en vano, salvar ese modelo de humanidad, que se ha perdido. A ver cómo nos va. Pero en el futuro la nueva conciencia humana será el juego. La telepatía será una realidad alternativa, los libros quedarán obsoletos, porque nos contaremos las historias con el pensamiento y uno se la confiará al otro, hasta armar grandes sagas. Esto corresponderá siempre a una lucha contra el establishment, contra el modelo de humanidad arruinado. Mirá ahora al Fidel, decrépito, vestido con tenis y un traje deportivo rojo, me parece que eso es un poco distópico. Por otro lado, el tiempo no está acabando, apenas está empezando.

Lester: Has dicho que has leído cuatro veces el Popol Wuj.

Alan: Sí, cuatro traducciones distintas; el Popol Wuj me ha marcado, necesito leerlo, sé que también fue así para Miguel Ángel Asturias, para Cardoza, uno se identifica con la Guatemala de ficción cuando está lejos.

Hablando de eso estábamos cuando se oyó un estruendo. Yo no pude ver bien por la distancia. Un mesero cayó al suelo, agua por todos lados, un florero quebrado, las flores tiradas a la par del hombre. Alan trató de levantarse, pero vimos que muchas personas fueron en su ayuda. Mirá, justo hablando del fin y ahí el símbolo. El hombre que cae y se levanta, dignamente, levanta las flores, mira, se sacude el polvo, limpia lo destruido -me dijo, como una revelación.  El camarero llegó después y le preguntamos cómo había sido. Dijo que un cliente había puesto pie y él había tropezado. Pero era cierto lo que decía Alan, el hombre no se había ensuciado, seguía limpio. Además, por un momento me pareció que tenía algo que ver con las señales que da la vida, con nuestro destino. No hace falta volverse paranoico -me dijo inmediatamente -solo hay que saber ver e interpretar.

Síncopes

sc00014c431

Lester: ¿Dónde empezaste a escribir Síncopes?

Alan: Empecé en París, y lo escribí pensando en por qué no quería volver a Guatemala. Pero la verdad que estando en París quería volver acá, no soportaba el invierno y estar en ese país, vivir ahí sin un centavo es casi un suplicio (risas), es un poco difícil. Con Rodrigo Rey Rosa hablamos de que ya ningún escritor latinoamericano puede vivir en París a la manera loca con la que varios hicieron leyenda; bueno, esto no es ninguna novedad, hace años que hasta escriben libros sobre eso.

Lester: ¿Qué pasó entonces con el texto?

Alan: Me invitaron a dar unas lecturas a México, en aquel momento, mientras vivía en Francia. Les respondí que muchas gracias, pero que no estaba en Guatemala, así que el pasaje les saldría demasiado caro, que era mejor invitar a otro. Me contestaron, muy a la mexicana “¿por qué nos respondes así, si nosotros te estamos invitando”. Y entonces me fui a México, donde me encontré a varios poetas que me han sido fundamentales, ese viaje por alguna razón fue muy especial, el trópico de Villa Hermosa, Tabasco. Ahí, en esa especie de zona intermedia, como que terminé de entender lo que quería mostrar con Síncopes, pero el libro lo concluí acá en Guatemala.

Lester: No he leído Sincopes, es una desventaja, sólo he leído los fragmentos que has publicado en la web. Pero hablás de un lenguaje de la violencia, hablás de que querés un habla, una forma de decir Guatemala de diferente forma.

Alan: Mirá, cuando yo me enfrenté a lo que quería decir, me di cuenta que, como en el libro La Naranja Mecánica, necesitaba reproducir una lengua violenta, construir un idioma; cuando yo digo “shic tu pus mamit”, es una onomatopeya del dolor, cualquiera imagina a uno de nuestros seres oscuros tratando de violar a alguien, eso era lo que buscaba. Es un libro violento, como La Noche de Balam Mills, pero no por temática, es el lenguaje mismo, la comunicación en sí misma muestra su violencia. Hablo de Guatemala, sí, pero como metáfora de algo total.

Lester: Dijiste en una entrevista que ya no querés volver a escribir otro Síncopes.

Alan: Sí, pero creo que La Noche de Balam Mills será lo último en esa clave un tanto trágica.

Ballard sonrió por primera vez, se veía su cara como la pasta de un libro nuevo. Alan dio un trago de su cerveza que se veía cristalizada como un trofeo dionisiaco. Hablamos de París. Es lindo París -me dijo -cuando vayás te va a gustar.

Lester: Vi por internet todas las entrevistas que te hicieron el año pasado en París4, te vi al lado de Rodrigo Rey Rosa, gran creador, y recuerdo ese museo donde fueron a presentar sus propuestas, una belleza.

Alan: El Quai Branly, magnífico. Todo París es un museo, cada calle, cada avenida… Tuve la grandísima suerte de poder regresar allá, ahora como un escritor, y ya no como un falso estudiante sin dinero …

Lester: Esto es algo de tu personalidad que me sorprendió mucho, esa forma de escribir y de movilizarte, la invisibilidad, la ilusión de estar en muchos lugares a la vez y que tus lectores lo crean. La forma en que juegas a tiempo completo con la ficción.

Alan: Sí, la verdad es que cuando he estado en México escribo con México en la cabeza, con toda su cultura por dentro, y cuando estoy en Francia, de igual forma, pero a veces no se dan cuenta los lectores de mi blog, creo que hay gente que piensa que nunca he salido de Guatemala. Y está bien así. A veces, otros creen que vivo hace años en España, muy chistoso. Otros me imaginan en las playas de Copa Cabana, bebiendo caipirinhas, o escapando de una turba por alguna favela paulista. Busco cierta invisibilidad, moverme en diferentes planos, vivo en una dimensión donde tengo trazado lo que voy a hacer y las cosas van sucediendo. Como ves… estoy un poco loco -risas -.

Lester: Menos mal. Creo que la lucidez se confunde con la locura.

El mesero llegó a preguntar si necesitábamos algo más. Ballard levantó una mano, pero su transparencia lo hacía impresentable y el mesero no lo notó. Le llevó otra cerveza a Alan y a mí me retiró la taza. Pedí agua. Comentamos sobre los medios de transporte, me contó que quería hacerse de una bicicleta para movilizarse por Sao Paulo. Me habló más de su libro. El viento fuerte y frío nos levantó por fin. Me queda pensar que Alan es un mito, que nunca llegó a la cita, o pensar que el único real era J. G. Ballard, o creer en todo, hasta en los símbolos de esa noche en Sophos.

En las gradas eléctricas, al despedirnos, recordamos con risas, el texto de Javier Payeras, en el que habla de los escritores, sus viajes, los congresos literarios, las mujeres, que hay algunos que hasta se creen unos “poetry rock stars”, y Alan sonrió abiertamente:

Alan: Por lo menos uno que lo haga. O uno que se lo crea.

Lester: Sí, por lo menos que uno lo haga .

Alan: Aunque eso, ese estrellato, en realidad siempre será ficción y hasta una distopía. La verdad es que sólo el amor nos salva…

8:30//

/Destinos y Publicaciones 09/

s791355296_5644765_9254

Alan Mills, actualmente artista en residencia en Brasil, publicará  en dicho país la edición trilingüe (portugués, francés, español) de Síncopes, con Editorial Demonio Negro. Editorial Piedra Santa publicará una edición inglés – español de Síncopes para distribución local.  La noche de Balam Mills también será publicada en este año.

Paris lo recibe en grande, del 14-18 de mayo, Salon du Livre d’Amérique Latine. En septiembre participará en el Festival Internacional de Poesía de Rosario, Argentina.

Para leer una compilación de Alan Mills puede descargar Testamentofuturo.

Texto cortesía de: Lester Oliveros Ramírez

1 James Graham Ballard (1930) es un escritor británico de ciencia ficción. Un gran número de sus escritos describen distopías. Autor del libro Crash, que también fue llevado al cine.

2 http://alanmills.blogspot.com/

3 Jose Angel Cuevas

4 http://alanmills.blogspot.com/2008/11/tranger-un-jour-tranger-toujours.html

http://alanmills.blogspot.com/2008/11/paris.html

Entrevista de Lester Oliveros con Alan Mills.

Fotografía de Portada: El Vuelo, por Mondi.

Otras: Hearthead by Bueno.